domingo, 15 de abril de 2018

¿ES ÚTIL LA POESÍA?





¿ES ÚTIL LA POESÍA?




Para  contestar esta pregunta, conviene antes considerar la siguiente: ¿qué visión del mundo expresa la poesía?
En este artículo me propongo abordar dos niveles poéticos, uno, ordinario (el de la mayoría de los poetas) y otro, superior.

I.                    EL ANVERSO DEL ESTADO POÉTICO

A-           ¿Qué es poesía?

La poesía, como género literario, recrea (mimesis) la realidad por medio de la lengua reducida a los tropos, la medida, el ritmo, el sonido y a la cadencia del poema, sea en verso o en prosa. Los temas que explora son fundamentalmente de las ciencias humanas pero los expresa desde una perspectiva subjetiva, sensible e intimista. Por lenguaje poético (figurado y connotativo) se alude exclusivamente a elementos simbólicos y estéticos que estructuran el poema, por oposición al lenguaje literal y denotativo de las demás ciencias.

Desde esta perspectiva ficticia y ficcional (el arte simula, finge e imita la realidad) los poetas exponen sus dolencias y quejas sentimentales (poesía lírica); describen gloriosas hazañas históricas (poesía épica); escenifican hechos (poesía dramática y bucólica); se proponen reformar el lenguaje poético (poesía vanguardista) y hasta los hay que se dedican, por compromiso, oportunismo o cinismo, a la política (condenar injusticias, defender los derechos humanos y el medio ambiente), a la filosofía (problemas existenciales, ser y tiempo) y a la religión  (sentido de la vida y de la muerte, misticismo, escatología).


1-              El cuerpo del poema

Contrariamente a los demás géneros literarios (novela, teatro, ensayo) que imitan la realidad mediante la palabra sin más, el poema, al hacerlo, "encierra" esa realidad en un molde, un mecanismo, un patrón (un vestido, hablando de costura) específico: el verso. Éste viene definido según las sílabas que lo constituyen. Octosílabos, endecasílabos, heptasílabos y alejandrinos. Si el verso tiene más de ocho sílabas es de arte mayor. Si tiene ocho o menos es de arte menor. Los versos se ordenan en estrofas. Las estrofas pueden ser de dos versos o pareados, de tres o tercetos, de cuatro o cuartetos, de cinco o lira y de diez o décimas. El soneto, de catorce versos agrupados en dos cuartetos y dos tercetos.

Intrínsecamente a esta distribución se establece la unión entre el sonido y la palabra, lo fónico y lo semántico.
El valor rítmico del verso se mide según la acentuación de las sílabas. Pero éstas pueden ser modificadas, a expensas de la gramática, para mantener ritmo y sonido. Es la función de la sinalefa, el hiato, la sinéresis y la diéresis.
Otros recursos intervienen en el poema para destacar elementos estéticos y simbólicos, como lo son los tropos y las figuras estilísticas.
En cuanto a la rima, puede ser asonante o consonante, con múltiples combinaciones: rima gemela, rima cruzada, rima encadenada, rima abrazada, rima interna...
Como vemos, la realidad es reproducida mediante este sofisticado distorsionado microscopio que es el poema. Por razones obvias, el vestido nunca corresponde a la talla exacta del individuo: el niño lleva ropa de un adulto y vece versa.

2-              La mente del poeta

La personalidad (figura histórica) del poeta es multifacética. Los adjetivos y superlativos que lo califican (aprecios y desprecios) no caben en este artículo. Profeta, vidente, visionario, criminal, maldito, poseído, enfermo, enajenado, enajenador, enajenante. Un ser marginal, distraído, ausente
Según Platón (Libro X, de la República), los poetas son mentirosos porque imitar la realidad, describiendo los hechos solo en su imaginación, en vez de vivirlos. El poeta, siendo artista, copia la realidad, recreándola con palabras. Imita al loco, al profeta, al filósofo, al historiador, al político y al teólogo.

No es de extrañar que el psicoanálisis se interese a la personalidad paradojal del poeta. A este nivel se suele comparar la estructura del poema a la del sueño. Éste, como se sabe, se rige por los procesos  de la condensación/desplazamiento y aquél, por las figuras de la metáfora y de la metonimia.
Este sutil paralelismo (condensación = metáfora – desplazamiento = metonimia) fue descubierto por R. Jakobson y expuesto en su estudio sobre las afasias (Ver Fundamentos del lenguaje, Madrid, Ayuso, 1980). No es que el poeta sueñe literalmente (pero sí es soñador) sino que da rienda suelta a la manifestación de sus deseos e impulsos inconscientes. Así, el poema, como el sueño, viene a ser la realización de ideales reprimidos o insatisfechos en la realidad. 
La estructura lingüística en ambos es curiosamente idéntica, fragmentaria, metafórica, elíptica y violentada. También es idéntica la percepción visual y auditiva de los hechos. Lo poético y lo erótico (poetizar es desear) son aquí equivalentes, riman con neurótico, como en una sinética sin ética.
La relación clínica, por otra parte, entre poesía y paranoia es estudiada por muchos especialistas y la lista de poetas y escritores con trastornos mentales es cada vez más largada.  Los que no se suicidan o ingresan en asilo terminan catatónicos (1).

Así, el arte ayuda a sublimar (¿su utilidad?) nuestras más profundas y bestiales neurosis. A veces lo logra, otras, no.

II.                EL REVERSO DEL ESTADO POÉTICO

B-            La otra cara de la poesía

En contraste con esta poesía artesanal, los escritos  de E. A. Poe,  y sobre todo sus dos obras (2), marcan un antes y un después en el ámbito de la poética y la teoría literaria.

Ambas obras constituyen una incendiaria crítica a los poetas anteriores y contemporáneos. En la primera, Poe expone las leyes internas y el funcionamiento fundamentales que rigen el poema. Anuncia una estética del Gusto en sus formas sublime (lo Bello) y subliminal (lo Siniestro. Poe es el precursor de la poesía pura. Ésta se sitúa más allá del Bien y del Mal, nada de política, nada de compromisos sociales, nada de cinismos ni de hipocresías. Nada de dolencias personales. Sentimiento puro, en su desnudez, expresión despojada de artificios ni artefactos. Solo lo bello y lo siniestro de la vida misma. Poco después Poe es traducido e interpretado en Francia por Baudelaire (su traducción durará 17 años) y asimilado y adulado luego por los grandes poetas europeos.

En su polémica obra (3), traducida al español por J. Cortázar, Henri Brémond vuelve sobre ese acontecimiento revolucionario, lo analiza, comenta y completa con nuevos aportes pero siempre dentro de la perspectiva de Poe.

He leído las tres obras pero por ser breve y ecléctico, voy a reproducir a continuación (en directo, fielmente y con el número de la página) algunos comentarios ilustrativos que de la obra de Brémond hace M. A. González Rodríguez en su tesina: Breve historia de la poesía pura (4)

¿Qué es pues poesía pura?

"Poesía pura –recuerda González Rodríguez- es una locución hermética; usarla ha sido desde siempre un recurso extremo de conceptualización relativo a la esencia de aquello que se rehúsa a ser definido. En la sencilla expresión bimembre convergen una multitud de elaboraciones teóricas, primero en torno a lo que es propiamente poético, y luego, alrededor de lo específicamente puro en su relación con aquello que hemos convenido poético (...): Poesía pura es todo lo que  permanece en un poema después de haber eliminado todo aquello que no es poesía” (pág. 9)

Esta concepción la plantea Poe inicialmente en la siguiente pregunta: ¿cuál de las tres facultades han de gobernar la experiencia poética: la Razón (en busca de alguna verdad), la Moral (buscando algún deber o dogma) o el Gusto (lo bello)?

Y su respuesta es determinante:
 "[…] Nos hemos metido en la cabeza que escribir un poema simplemente por el poema mismo, y reconocer que esa era nuestra intención, significa confesar una falta total de dignidad poética y de fuerza. Pero la verdad es que, si nos atreviéramos a mirar en el fondo de nuestro espíritu, descubriríamos inmediatamente que bajo el sol no hay ni puede haber una obra más digna ni de más suprema nobleza que ese poema, ese poema per se, ese poema que es un poema y nada más, ese poema escrito solamente por el poema en sí (...) Todo lo indispensable a la Poesía es precisamente aquello con lo cual la Verdad nada tiene que ver. Adornarla con gemas y con flores es hacer de ella una ostentosa paradoja. Para reforzar una verdad, necesitamos un lenguaje severo antes que florido. Debemos ser sencillos, precisos, sucintos. Debemos ser fríos, serenos, desapasionados. En una palabra debemos hallarnos en ese estado de ánimo que representa, de manera casi absoluta, el reverso del estado poético” (14)

"Este principio de autonomía artística -prosigue González Rodríguez, citando a Brémond- establece las nuevas relaciones que la poesía debe asumir en el amplio margen literario; oponiéndola por definición a la Verdad y al Deber. Poe no quiere sino enriquecer el proceso de creación y justificar con valores determinados la apreciación y valoración del arte como tal. En esta vía, emprende la definición del Gusto como criterio eficaz de valoración e intenta una teorización alrededor de lo Bello y su impacto en la sensibilidad; para el bostoniano, la cuestión poética se resume en una aspiración humana a la belleza celestial, un esfuerzo por alcanzar lo trascendente" (14)

Para Poe, el impacto del poema  en la sensibilidad se define  "...por la impresión que causa, por el efecto que logra, y no por el tiempo que requiere para imprimir ese efecto o por el monto del  «sostenido esfuerzo» necesario para obtener esa impresión” (15)

Y para ello es primordial acortar y abreviar la extensión del poema.
"(...) El valor del poema (según Poe) “se halla en relación con el estímulo sublime que produce. Pero todas las excitaciones son, por necesidad psíquica, efímeras”. En esa lucha con lo fugaz, con lo efímero, es que se construye el esfuerzo del poeta para lograr la contemplación de lo Bello; con gran razón el bostoniano ha puesto la definición del número de versos como pregunta capital en el proceso de creación" (15)

En cuanto a la música, su papel es imprescindible en la estructura global del poema.
Poe "… centra sus esfuerzos en la determinación de lo estrictamente poético en el arte verbal. Su reflexión parte de la certeza incontrovertida de que la música es el arte especialmente privilegiado en relación con la belleza celestial y que, en su comunión con la poesía, la hace partícipe de sus dones y la acerca realmente a la contemplación de lo bello:  "Contentándome con la certidumbre de que la Música —en sus diversos aspectos: metro, ritmo y rima— tiene tanta importancia en la Poesía, que no sería sensato rechazarla, y que su ayuda es tan vitalmente importante que sólo un tonto la declinaría, no me detendré a afirmar su absoluta esencialidad” (16)

"La poesía -prosigue González Rodríguez, comentando a Brémond- es definida en este contexto como Creación rítmica de Belleza. Sustentada sólo en el quehacer poético clásico, la búsqueda de musicalidad parece no ir más allá de los manuales de versificación. La elaboración más concienzuda a este propósito se nos ofrece en detalle en el estudio sobre los fundamentos del verso; allí, en un ejercicio estrictamente matemático e histórico, el genio norteamericano hace ver en la práctica las relaciones que entre música y poesía se establecen. Del mismo modo que analiza paso a paso la construcción de uno de sus poemas, Poe apela aquí a un cálculo de posibilidades y combinaciones que propician la creación poética; la belleza rítmica así entendida tiene un pie sembrado en la objetividad técnica y depende exclusivamente del manejo y experimentación de una ingente multitud de posibles composiciones, es decir, su procedimiento se convierte también en una justificación técnica de la creación poética" (16)

"La pureza -concluye Brémond- está dada inicialmente por la delimitación del ejercicio poético a una facultad estrictamente gustativa que lleva a la admiración de un ideal de belleza. Ahora, las formas pertinentes a la poesía para alcanzar la contemplación de  lo bello son, al parecer de Poe: la brevedad, en relación con el instante poético; la musicalidad, como técnica matemática y herencia popular; y la imaginación llamada también idealidad, vinculada esencialmente con la intención de no representación e insinuación de un sentido subyacente o místico. El edificio estético queda construido" (19)

La influencia de Poe en los poetas, escritores, artistas y cineastas es considerable.

“[…] Eligió un tema tan amplio como elevado –declara Baudelaire, hablando de Poe-: el principio de la poesía, y lo desarrolló con esa lucidez que es una de sus prerrogativas. Creía, como auténtico poeta que era, que el fin de la poesía es de la misma naturaleza que su principio, y que su objeto no ha de ser otro que ella misma" (21)

Ciñéndome a la tesina citada, reproduciré ahora el impacto de dicha influencia en tres autores principales: Mallarmé, Brémond y Valery.


1. De Mallarmé, dice Brémond: “... antes y después de él, posiblemente no haya llegado a realizarse en occidente una búsqueda tan extrema de la poesía en su estado absoluto; poesía en sí y para sí misma, realización límite de la nebulosa propuesta de E. Allan Poe y homenaje inmediato a la vida y obra de Baudelaire. Sus primeras reflexiones en torno al quehacer poético tienen origen en la cercanía a la obra de los dos grandes maestros; ya en Septiembre 1867 —contaba con 25 años—, aún herido por el reciente fallecimiento de Baudelaire, Mallarmé recibe como un legado el trabajo de traducción de Poe (...); con los ojos puestos en la reflexión de Poe, el compositor de Hérodiade aspira a comenzar por donde Baudelaire concluyó; es la dignidad de su realización (...); la poética del autor de L'après-midi d'un faune (1865) se nos presenta como el punto de inflexión entre la tradición que le nutre y el impulso hacia la fundación de nuevas vanguardias" (25, 26, 27)

 "Junto a Verlaine, Mallarmé es considerado fundador de la estética simbolista en literatura, que a su vez, tiene en Baudelaire a su más alta devoción. Sus postulados, entre los que se cuenta la valía del verso por su musicalidad, destacaban el papel de la sugestión, el símbolo como eje unificador del poema y la sensación sinestésica como recurso de expresión de idealidad. A través del simbolismo, podríamos dar cuenta del multiforme desarrollo de la poesía moderna" (28)

"(...) En este sentido, el lugar correspondiente al poema mallarmeano es el de la meta-poesía, en tanto busca, no un diálogo de representación entre las cosas y las palabras, sino el sonoro balbuceo de las palabras hablando entre ellas: en el poema, las palabras —que ya son suficientemente ellas para no recibir impresión desde afuera— se reflejen las unas sobre las otras hasta que parezcan no tener más su color propio, por no ser sino las transiciones de una gama" (29,30)

"… yo no he creado mi Obra -declara Mallarmé- sino por eliminación, y cada verdad adquirida no nacía sino de la pérdida de una impresión que, habiendo chispeado, se había consumido y me permitía, gracias a sus tinieblas liberadas, avanzar más profundamente en la sensación de las Tinieblas Absolutas. La Destrucción fue mi Beatrice" (31)

"Tal consciencia -concluye Brémond- lo lleva a la destrucción de todo rasgo de “personalidad” en procura de una pureza poética en la que el juego interno de las palabras libera y sugiere infinitamente significados. Su pasión crítica lo llevó a romper todo lazo comunicante entre lo palpable y lo impalpable, cediendo toda la iniciativa creadora a las palabras: “L’œuvre pure (dice Mallarmé) implique la disparition élocutoire du poëte, qui cède l’initiative aux mots, par le heurt de leur inégalité mobilisés” (32)


2. En cuanto a H. Brémond, comenta González Rodríguez, “considera la poesía como una experiencia inefable, un estado -análogo al de los místicos- que se esfuerza por transferir o plasmar en el poema a través de los ritmos, imágenes e ideas.  Al acercarse a un poema habría que trascender su sentido inmediato, derivado del contenido de ideas y sensaciones (lo impuro) para acceder al sentido profundo (la poesía pura), reflejo de aquella experiencia"  (35)

"La afirmación de lo inefable como una presencia misteriosa y unificante que da el carácter propiamente poético a las creaciones modernas, establece para el académico francés el punto de partida para la concepción de una poesía pura; una creación verbal en la que gobierna, sobre todo, lo que no se puede decir" (35)

"Impuro (dice Brémond) es por tanto — ¡oh, no de impureza real sino metafísica!— todo lo que, en un  poema, ocupa o puede ocupar inmediatamente nuestras actividades de superficie: razón,  imaginación, sensibilidad; todo eso que el poeta parece haber querido expresar y ha  expresado; todo lo que según nosotros nos sugiere; todo lo que el análisis del gramático o  del filósofo separa de ese poema, todo lo que una traducción conserva. Impuro es -harto  evidente—, el tema o el sumario del poema; y también el sentido de cada frase, la  sucesión lógica de las ideas, el avance del relato, el detalle de las descripciones, hasta llegar incluso a las emociones excitadas directamente […] Impura, es una palabra, entendiendo por ella no sólo el arte de hablar para no decir nada, sino el arte  de hablar para decir alguna cosa" (36)

"Brémond tiene la pretensión de ver en la poesía una esencia despojada de todo rasgo prosaico —ideas, imágenes, sentimientos y, hasta cierto punto, música verbal—, de la que mana, como de una fuente, el carácter poético de toda obra escrita. Se trata, pues, de una  división entre la “idea pura” de poesía  -a la que siempre se aspira- y la materialidad prosaica del poema -de la que nunca podremos prescindir- (...): en un poema siempre existirán cosas puras e impuras, pero la poesía, si lo es, siempre será pura"  (36, 37)

"Si hay que creerle a Walter Pater, “todas las artes aspirarían a reunirse a la música”. No, todas ellas (afirma Brémond) aspiran, cada una mediante los mágicos intermediarios que le  son propios —las palabras, las notas, los colores, las líneas—, todas ellas aspiran a reunirse a la plegaria" (38)

"La propuesta de Brémond -concluye González Rodríguez-, encuentra en la tradición romántica su caldo de cultivo; era de suponerse, claro, pues son los románticos -ingleses y alemanes sobre todo- quienes intentan por primera vez la delimitación de la poesía respecto de las  facultades que le son ajenas, al mismo tiempo que fundan a través de ella una nueva religión. Novalis, Schiller, Shelley, entre otros, comparecen en defensa del misterio, el enigma y el silencio propios de la poesía, de tal manera que coinciden en una única  afirmación: La poesía es una acción simultánea del silencio y la palabra. En esta corriente de pensamiento, el poema se entrona como una experiencia inefable de diálogo con el silencio, en la que el balbuceo resultante no es otra cosa sino el símbolo de una realidad trascendente, y por tanto, incognoscible, sólo disfrutable. La valoración del efluvio poético visible en los poemas está determinada por los silencios, por las ausencias de sentido y por las abstracciones que son signos de la incapacidad del lenguaje para transmitir lo sobrehumano. En esta situación de extrema indeterminación, se abre la puerta no sólo a la contemplación de lo bello en la materialidad prosaica, sino a una experiencia poética cercana, para el abate, al estado místico" (38, 39)


3. "En la práctica  -comenta González Rodríguez, hablando de P. Valéry-  asume la definición clásica de belleza y se rige por sus reglas formales; pero en teoría, opta por la incertidumbre de la indefinición, elige el silencio sobre aquello de lo que no se puede decir nada y considera que su opción es sólo una dentro de las múltiples posibilidades. Bello, es para Valéry, una interjección; más allá, sólo es posible describir un proceso de creación que a tal idea nos acerca. De esta primera crítica se desprende la relacionada con el efecto que produce la idea de lo bello y la crítica de juicio que de los objetos bellos podemos hacer, esto es, la crítica a la estética del gusto; su esfuerzo va en contra de los intentos de homogeneización del placer por vía de un idealismo racional, en contra de la universalización del juicio" (41, 42)

"El placer, por último, (dice Valéry), no existe más que en el instante, nada más individual, más incierto, más incomunicable. Los juicios que hacemos no permiten ningún razonamiento, por el contrario, añaden un atributo de indeterminación: decir que un objeto es bello es darle valor de enigma" (42)

"La crítica a todo rezago de metafísica en las reflexiones poéticas es el primer paso que el  autor de Cimetière marin (1920) propone para la construcción de una nueva teoría que logre hacer verificable lo bello en medio de lo profano; también en su acercamiento a la tradición poética que le precedía, se cuidó de caer en reflexiones trascendentales, antes bien, supo favorecer su propuesta a través de la revisión de casos puntuales. En un escrito maduro, Situación de Baudelaire, resta importancia a la consideración metafísica de la belleza como elemento primordial en la compresión de la poética de Poe" (43)

"Su lectura de Allan Poe –prosigue comentando González Rodríguez- es programática, pues, además de rechazar toda insinuación de  universalidad metafísica en la teorización estética, privilegia en la dinámica creativa el acto  propio de la creación por encima de la obra acabada, es decir, antepone desde el principio el  hacer al decir —o más bien, lo dicho—. La obra de arte es entendida ya no como objeto sensible sino como ejecución, como proceso consiente de construcción; es precisamente esta idea la valorada en Poe: su Filosofía de la composición es toda una exposición descriptiva del proceso creativo al desnudo, desde la escogencia temática hasta la sonoridad particular de las vocales en una palabra —nevermore, Palas—, la imperiosa necesidad de decir lo que no podría decirse de otra manera; en su trabajo brilla con claridad la concientización, no sólo de las formas, sino del efecto que ellas producen en el receptor, delata un profundo conocimiento de la experiencia estética; el genio pasa de ser un autor inspirado para convertir su obra en la imagen misma de su atención hiperbólica. En definitiva, en la pormenorización descriptiva de acciones que condujeron a la consecución del poema, el genio cede valor a la ejecución que le dio origen; allí construye su  revolución" (44)

"Es una revolución (proclama Valéry), un cambio inmenso, que está al fondo de mi historia. Es trasladar el arte que uno pone en la obra, a la fabricación de la obra. Considerar la composición misma como lo principal, o tratarla como obra, como danza, como esgrima, como construcción de actos de atención. Hacer un poema es un poema. […] el hacer como lo principal, y tal cosa hecha como accesorio, he aquí mi idea” (45)

"El resultado de la puesta en marcha de todo el sistema teórico en Valéry, aplicado específicamente a la poesía, es deudor innegable de Poe y termina acercándose al postulado fundador del simbolismo: la poesía es un artificio con pretensión musical —arte puro por antonomasia—, pues busca la construcción de un mundo en sí y para sí, un lenguaje de signos que ha sido liberado de la tiranía del sentido. Con todo, la poesía en Valéry resulta pura en un doble sentido: es pura en tanto gobernada por la impersonalidad, y es pura, también, cuando se libera del sentido prosaico al que la llevan las palabras y se deja llevar exclusivamente por la sonoridad y la no representación. La postura del poeta francés frente a la pureza no podía ser otra que la tensión entre el anhelo por lograrla y la certidumbre de nunca poder alcanzarla" (46)

"Indudablemente (dice Valéry) la poesía no es tan libre en sus recursos como la música. Lo único que puede hacer, y a muy duras penas, es ordenar a su arbitrio las palabras, las formas, los objetos de la prosa. Si lo consiguiera, se trataría de Poesía pura. Una denominación que ha sido muy criticada. Quienes me la han reprochado han olvidado que yo había escrito que la poesía pura no es más que un límite situado en el infinito, un ideal de la potencia de la belleza del lenguaje… Lo que importa es la dirección, la tendencia hacia la obra pura” (47)

“La tendencia hacia la obra pura –concluye González Rodríguez-  es, sin lugar a dudas, la herencia que Paul Valéry ha legado a la posteridad literaria. Su reflexión, inmersa ya en la vanguardia, cierra un ciclo de rupturas frente a ideas románticas primero y luego frente propósitos modernos; el autor de La Jeune Parque (1917) es, de cualquier manera, la expresión de la pasión crítica que llevó al arte moderno a la creación de obras justificadas en sí mismas, con cierta autonomía de los discursos prosaicos. Con mayor o menor ahínco, las generaciones por él influenciadas buscaron reflexionar acerca del lenguaje en un intento de purificación; sobre todo eso, un intento, una procura de fabricación absoluta…“ (47)

CONCLUSIÓN

El acto poético es introspectivo y solitario, donde el poeta propone expresarse, mostrándonos al desnudo el proceso de su propio pensamiento existencial. Algunos lo hacen buscando fama o intereses mundanos; otros se involucran cuerpo y alma en ese acto, pretendiendo ser profetas o sabios detentores de la verdad. En ambos casos se olvida que lo que se valora en el acto poético verdadero no son esas actitudes sino una cierta originalidad en la experiencia poética.
Al fin y al cabo, poetizar es solo una imitación “estética” de la realidad (externa e interna) del hombre: la intención verdadera del arte es, mediante la lengua y el lenguaje, idealizar al mundo, sublimándolo.  
Y esta sublimación por la poesía, como ocurre en otras artes, gusta e impacta porque reproduce y dramatiza nuestras intimas pasiones, amor, odio, melancolía, manías, imperfecciones, frustraciones, angustias, desesperanzas. Poesía y neurosis son aquí sorprendentemente relacionadas. Ambas ofrecen la misma sintomatología del loco y absurdo vagabundeo del hombre en este mundo. El poema que más impacta es, sin duda alguna, onírico y neurótico. En él, el sujeto nunca alcanza el objeto valorado. Y aun alcanzándolo, siempre termina frustrado. El sufrimiento y la melancolía, la angustia y la impotencia nacen de allí, a los que la muerte, la locura o el suicidio dan un término. El poeta, contrariamente al hombre ordinario, describe estos estados (el contenido del poema) con palabras (su forma), en vez de vivirlos, por eso, al hacerlo, sacrifica y distorsiona la realidad.
Quisiera terminar sobre una paradoja: hay poemas que no encierran ninguna poesía y, al contrario, hay textos (otros géneros literarios) llenos de poesía. Conviene pues no confundir la poesía con lo poético (sustantivo y no adjetivo). Hay oficios, actitudes, maneras, llenos de poesía. Hay grandes poetas que sin embargo no escriben poemas. Lo poético está en la naturaleza, en lo bello y siniestro también: no cabe en la estructura tradicional asfixiante del poema; se enmarca siempre en los confines de la palabra.

Un poema corto de S. Mallarmé, ejemplo de poesía pura, en letra y audio, declamado y coreografiado, con música de C. Debussy:


Explicación del poema:



NOTAS. 



BIBLIOGRAFÍA

Allan Poe, Edgar. Obras en prosa. Trad. Julio Cortázar. Vol. II. Madrid: Revista de Occidente, 1956.
—. «El principio poético» Poe, Edgar Allan. Trad. Julio Cortázar. Vol. II. Madrid. Revista de Occidente, 1956.
—. «Filosofía de la composición» Allan Poe, Edgar. Trad. Julio Cortázar. Vol. II. Madrid Revista de Occidente, 1956.
—. «Los fundamentos del verso» Allan Poe, Edgar. Trad. Julio Cortázar. Vol. II. Madrid- Revista de Occidente, 1956. 
Brémond, Henri. La poesía pura. Con un debate sobre la poesía. Trad. Julio Cortázar. Buenos Aires: Argos, 1947.
Mallarmé, Stéphane. Cartas sobre la poesía. Trad. R. Alonso. Caracas: Fundación editorial el perro y la rana, 2008. .
Valéry, Paul, «Discurso sobre estética» en Teoría poética y estética. Trad. Carmen Santos. Madrid: Visor, 1998.

sábado, 31 de marzo de 2018

La vida perra de Juanita Narboni: la diégesis de una neurosis.






La vida perra de Juanita Narboni:  
La diégesis de una neurosis

                                                                             Ahmed Oubali



PREÁMBULO

Distinguir entre buenas y malas obras literarias me recuerda la parábola del trigo y la cizaña, tal como viene en el Evangelio. Es separar el buen grano de la mala hierba.
Aplicada a los premios literarios, la parábola no deja de escandalizarnos. En efecto, no es ninguna novedad observar que hay obras cumbres que no son premiadas (tal es el caso de la novela que a continuación voy a analizar) y al revés, hay autores mediocres que son galardonados con notorios premios internacionales. Paralelamente, hay dos otras observaciones que siempre me han dejado perplejo: hay autores geniales a los que no fue otorgado el Nobel, pienso por ejemplo en Borges, Nabokov, Alejo Carpentier, Theodor, W. Adorno y W. H. Auden, entre otros, y el colmo de los colmos, quizás una consecuencia de lo que precede, hay una lista impresionante de eminentes autores que rechazaron dichos premios, literarios o no, Legión de Honor incluida [1] .
Esto no hace sino mostrar el caos editorial y el mundo aleatorio de los galardones.

Antonio Ángel Vázquez Molina [2]  es uno de estos grandes escritores, con incomparable talento y fértil imaginación e inteligencia, cuya obra fue inexplicablemente descuidada por la crítica y las Instituciones organizadoras de esos premios, pese al Planeta que obtuvo por Se enciende y se apaga una luz.

La vida perra de Juanita Narboni [3], como es el caso de las grandes novelas, convoca básicamente cuatro niveles de lectura: el narratológico, el lingüístico, el semiótico y el psicoanalítico, cuya articulación teórica a la novela se basa en las aportaciones de Gérard Genette, Todorov, Umberto Eco y Lacan, respectivamente.

Expondré sucintamente cómo encajan e interactúan el primero y el cuarto niveles (el lingüístico trata el tema de la Haquitía  –tercer componente/personaje de la novela, junto a Juanita y Tánger-  y el semiótico destaca el paralelismo entre Tánger y Juanita: ambos los tengo ya publicados separadamente)  para centrarme luego en la psique de la protagonista porque, como lo indica bien el mismo título, la novela ofrece a este nivel otra lectura, la de un "diario" de Juanita Narboni (casi una "autobiografía" del autor) que, a través de un largo monólogo en presente de indicativo, discurre simultáneamente sobre su vida y Tánger en dos etapas, una de extraordinario y esplendoroso recorrido existencial y otra, de dramático desenlace, revelando, como en una sesión psicoanalítica, los avatares de sus vivencias singulares y de sus pulsiones sexuales reprimidas (veremos que son en realidad las del autor).

viernes, 16 de marzo de 2018

AQUELLA NOCHE EN TÁNGER




AQUELLA NOCHE EN TÁNGER






ARGUMENTO
UN MATRIMONIO DE TURISTAS ESPAÑOLES VIAJA POR EL TÁNGER DE LOS AÑOS 80.
ELLA PLANEA MATAR A SU ESPOSO PARA HEREDAR UNA COLOSAL FORTUNA. PARA ELLO, UTILIZA A UN JOVEN GUÍA AL QUE PROMETE SEXO Y PAPELES PARA EMIGRAR..


TEXTO EN AUDIO:

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lunes, 12 de marzo de 2018

AMOR POST MORTEM




AMOR  POST MORTEM


ARGUMENTO
Cintia descubre ex abrupto que su cónyuge Juan Antonio Balaguer es un maléfico mafioso con un pasado negro y que detrás de su nombre se esconde el de Albert Silbertbauer; su verdadera identidad y uno de los más peligrosos y buscados asesinos. Por ende, su vida está en peligro, sobre todo, cuando la ha amenazado con arrebatársela si piensa delatarlo.


(EN AUDIO)


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LAS MANOS QUE VEN




LAS MANOS QUE VEN






SINOPSIS
De repente tu mundo se queda sin luz y lo único que "percibes" es el color de la oscuridad. No ves lo que comes, ni por donde caminas, ni las personas que te rodean... ni a los que están premeditando asesinarte...


RELATO EN AUDIO:


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viernes, 9 de marzo de 2018

P3rV3rSIÓnS3Cr3Ta




P3rV3rSIÓnS3Cr3Ta





RELATO EN AUDIO:



Sinopsis
Relato de una emigrante de cuarenta años que vive ahora sola y cómodamente en Londres. Narra un acontecimiento singular de su infancia. El lector debe distinguir entre dos voces opuestas que se entremezclan, dos perspectivas existenciales: la de una menor secuestrada y la de una mujer madura y ahora libre.


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jueves, 8 de marzo de 2018

LAS MANOS QUE VEN.






LAS MANOS QUE VEN





SINOPSIS
De repente tu mundo se queda sin luz y lo único que "percibes" es el color de la oscuridad. No ves lo que comes, ni por donde caminas, ni las personas que te rodean... ni a los que están premeditando asesinarte...


RELATO EN AUDIO:


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VOZ DE LA POETA   ALMUDENA TARANCÓN JIMÉNEZ

CUYA OBRA  HE TENIDO EL PLACER Y EL HONOR DE COMENTAR:

https://critica.cl/literatura/poetica-del-deseo-en-camino-de-piedra-azul-de-almudena-tarancon


martes, 6 de marzo de 2018

TRES TRISTES ROSTROS






TRES TRISTES ROSTROS




Sinopsis:
Relato corto noir, ambientado en Casablanca sobre un misterioso psicópata, autor de varios homicidios. ¿Logrará el periodista Serfati Mimún desenmascararlo y llevarlo ante la justicia?


RELATO EN AUDIO:

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https://www.ivoox.com/tres-tristes-rostros-audios-mp3_rf_24250772_1.html


LA INGRÁVIDA ESPIRAL DEL CRIMEN




LA INGRÁVIDA ESPIRAL DEL CRIMEN


 

Nota
Las hormigas, siendo ciegas, se guían por feromonas, un código oloroso que una hormiga-soldado libera para orientarlas. Si desaparece este soldado, todas enloquecen al no detectar ese olor, se acoplan entonces apelotonándose en una masa homogénea que, por arrollamiento, provoca su muerte, como en un suicidio colectivo. Es “la danza mortal de las hormigas”. Esta macabra situación también ocurre entre los humanos que, al no tener dinero o un ideal universal, se matan entre ellos o provocan guerras, odios y homicidios. En mi siguiente corto audio relato, la feromona se llama cocaína.


RELATO EN AUDIO:

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domingo, 7 de enero de 2018

Sinopsis de "Tres tristes rostros"




Sinopsis de Tres tristes rostros




El relato expone una intriga sencilla pero a la vez perfecta, por recordar el tipo de estructura de los “escritores duros” de los más representativos de la escuela norteamericana del thriller: trata de un asesino en serie muy astuto y genial que, movido por un pasado tortuoso lleno de pasiones violentas y desenfrenadas, mata a rubias adolescentes sin dejar huellas. 

Un relato a catalogar cabalmente en la lista del género negro pero con el sello propio de su autor, Ahmed Oubali, que otra vez más nos hipnotiza con su técnica peculiar: un estilo directo, unos diálogos breves y concretos y un desenlace sorprendente, todo ello envuelto en unas descripciones impresionistas impresionantes. Cabe destacar en este relato la gran maestría con que el autor expone y usa el código penal marroquí.

Como todas sus historias son cortas (apenas sobrepasa las 12 páginas), pueden fácilmente ser adaptadas al cine porque constan de acciones rápidas donde la mezcla de elementos de sexualidad y de violencia causa tanta conmoción en el lector que resulta difícil olvidarlas.

https://ahmedoubali.blogspot.com/2017/11/tr3s-trist3s-rostros.html

Por Azeddine Ettahri, doctor en sociolingüística.

martes, 26 de diciembre de 2017

Violencia sexual, Islam e islamismo en Marruecos /




MI  TRADUCCIÓN DEL FRANCÉS AL ESPAÑOL 
ENTREVISTA DE CLARA RIVEROS 
AL SOCIÓLOGO ABDESSAMAD DIALMY :
: Critique de la masculinité au Maroc, Collection Université et société, 
Saad Warzazi Éditions, 2009, 199 p.
(extraits):
Violencia sexual, Islam e islamismo en Marruecos / 


                     Abdessamad Dialmy, profesor universitario y sociólogo marroquí, ha sido consultado ampliamente en los meses recientes a raíz del episodio de agresión sexual de un grupo de adolescentes a una joven que se desplazaba en un autobús en Casablanca. Dialmy sugiere la problemática de fondo: el de Casablanca no fue —y no es— un hecho aislado sino que responde al arraigo de prácticas, de hábitos, de percepciones y, en últimas, a un sistema de valores que encubre la violencia hacia la mujer. Violencia que —al ser cotidiana— está tan extendida como subestimada por una parte considerable de la sociedad marroquí. Quien padece de forma permanente este contexto de violencia y agresión es, principalmente, la mujer marroquí que todavía hoy no alcanza igualdad efectiva ni ante la ley, ni en el entorno social pero, no es la única.

Clara RIVEROS: Encontré algunos casos de hombres —marroquíes musulmanes— que se involucran con mujeres occidentales y luego las descartan explicándoles que para tener una relación seria, formal, estable y afectiva solo van a considerar a una mujer musulmana. La mujer occidental es considerada como un objeto sexual y para la diversión ocasional frente al imaginario de ‘pureza’ que encarna la mujer musulmana.

Abdessamad DIALMY: En general, la mujer occidental es percibida por los marroquíes ordinarios como una mujer sexualmente fácil de conquistar, no controlada por una sociedad represiva ni inhibida por una moral sexual religiosa restrictiva. Como resultado, esta mujer es la pareja ideal para tener experiencias sexuales ricas y variadas, sin límites ni tabúes. Esta percepción masculina marroquí-ordinaria de la mujer occidental impide al hombre marroquí participar emocional y socialmente en la relación porque teme a una mujer independiente, responsable y liberada que ha dejado de ser sumisa, que puede decir no cuando se le antoja y largarse simplemente en caso de insatisfacción o incompatibilidad en la pareja. El marroquí necesita a una mujer-niña a quien puede dominar a su antojo, y la mujer occidental es una mujer adulta, especialmente a nivel sexual. Por lo tanto, él cree que una relación sexual con ella va a ser un mero desahogo o una válvula de escape. Una relación, en definitiva, considerada como sucia e impura en vista de su ilegalidad e ilegitimidad. En comparación, él piensa que la mujer musulmana, al contrario, no puede tener una sexualidad extraconyugal impura, lo cual es falso, por supuesto, ya que es solo una representación mental operativa y eficiente,  inherente y consustancial a la conducta masculina. 




C.R.: Un hombre marroquí, musulmán, adulto, formado, con un buen nivel cultural y estudios universitarios vive fuera de Marruecos. Combina sus creencias religiosas y estilo de vida musulmán con algunos ‘vicios’ de la vida occidental. Se lamenta. Cree que es un ‘mal musulmán’ porque tiene relaciones sexuales sin estar casado. No bebe alcohol. Reza. Considera que el cuerpo y el sexo son algo sucio, los repele pero los desea. Es obsesivo con la limpieza de los cuerpos (y de la casa) antes y después del sexo. Es egoísta. Solo busca saciarse. No permite que la mujer (occidental) tome la iniciativa en el acto sexual y si lo hace la cuestiona por su pasado, cree que ella sabe demasiado y le molesta. Se muestra dócil, refinado y sutil en el cortejo previo al acto sexual pero durante el sexo puede tornarse agresivo y autoritario. No acepta que le digan que no a ciertas prácticas sexuales: «pensé que eras mía y que podía hacer contigo lo que quisiera». No importa lo que ella pueda sentir o desear, no le importa si la lastima, incluso parece que lo disfruta, solo se trata de su satisfacción. Lo anterior sugiere cierto trastorno, desorden y confusión en el comportamiento del hombre musulmán.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Observaciones sobre el relato policial





Observaciones sobre el relato policial




Es conocido el dualismo de la estructura del relato policíaco: consiste en dos historias, la del crimen y la de la investigación. La primera termina en el momento en que la segunda comienza; la primera genera la segunda, que es a su vez la crónica de como la primera ha sido realizada.

De hecho, la segunda consiste en el relato temporal y especulativamente reconstituido de la primera. Así, el lector ha de tener en cuenta dos secuencias temporales totalmente diferentes aunque contenidas dentro de la segunda historia, ya que es a partir de ésta que el lector/detective puede reconstruir y descifrar el enigma que oculta la primera historia, gracias a una hermenéutica lectoral que permite colocar las piezas del puzle en su lugar apropiado. De allí la importancia de la sagacidad del autor a suscitar y solicitar la curiosidad del lector mediante un complicado juego de seducción, haciendo del texto un espacio de placer y a la vez de intensa preocupación intelectual para que el lector "sienta" el deseo de querer saber y descubrir la verdad que es la solución del enigma.

El texto enigmático no ha de ser forzosamente un objeto sexual en la visión de R. Barthes pero sí clínico en la perspectiva del psicoanálisis. La participación del lector, en este caso, resultará ser sádica si hay identificación con el criminal o masoquista si ésta se hace con la víctima. La pareja /gratificación-frustración versus satisfacción-herida narcisista/ representa clínicamente la relación que entretiene el Bien con el Mal, esa dualidad milenaria, y el modelo religioso del enigma es el más convincente: al condenar al criminal en nombre de la ley y la moral, el juez decreta que el bien triunfa sobre el mal. En este caso el "bueno de la película" se siente aliviado y el "villano", frustrado.

La investigación criminal, llevada a cabo por el lector/detective, es en definitiva una investigación sobre nuestra propia relación con la maldad en el mundo... Si no, ¿cómo explicar esta insistente curiosidad del lector por querer descubrir cómo se cometió el crimen, quién lo hizo y qué condena se decretó al respecto? La culpabilidad o el alivio que siente el lector son pues muy reveladores... Por eso el relato policial, que es una ficción total (se trata de un mero crimen textual), resulta ser tan "real", tan sensible y creíble en la mente del lector, en su psique... Simplemente porque esto tiene mucho que ver con nuestra propia muerte… Interpretar el enigma de un crimen es, en el fondo, intentar comprender nuestra propia muerte.


Volviendo al contenido de segunda secuencia, el lector se dará cuenta que en mí Tres tristes rostros, como es habitual en mis demás relatos, no hay un detective consagrado que lleve la investigación ni un prototipo de criminal. Es siempre el propio lector quien, junto al protagonista, interpreta y descifra el enigma. El autor, es verdad, siembra falsas pistas para desorientar al lector pero éste es tan inteligente y sagaz (como lo es el mismo protagonista) que sabe distinguir entre la mentira de la "mentira" y la verdad de la "verdad". Él "ve y oye” todo lo que el autor describe y dice, pero solo "cree" lo que su intuición le dicta. Por ejemplo: unos objetos como un bisturí, unas gafas, una jeringuilla, algunas monedas, un trozo de cinta, un florero, son cosas insignificantes y sin relación directa con el crimen, pero para el lector/protagonista resultarán ser la llave misma de la solución del enigma si se adivina su función exacta. Por asociación de ideas, infiere que dichos objetos tienen más importancia que los protagonistas porque prefiguran toda la serie de asesinatos que tuvieron lugar en la periferia de Casablanca en el siglo pasado.

El detective o el lector, al resolver un enigma/crimen (el suyo), asesina ipso facto a su autor, sin el cual no existiría como tal…


Para más detalles sobre el tema, ver:

Ouarzazate, a 23 de noviembre, 2017.
Por Ahmed Oubali
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Sexualité et célibat au Maroc





MA TRADUCTION DE L'ARTICLE DE CARLA  RIVEROS, 
CONSACRÉ AU LIVRE DE SANAA  ELAJI:

                                                                                 

Sexualité et célibat au Maroc, Albouraq éditions, 2018, 424 p.

CARLA RIVEROS
Columnista en SudamericaHoy (SAH) y Directora en Análisis Político en América Latina


Sanaa El Aji (1977) est une sociologue, journaliste et écrivaine marocaine. En octobre 2016, elle soutient sa thèse de doctorat en sociologie (sciences po Aix). Le résultat de la recherche qui lui a pris six ans vient d’être publié: «la sexualité et le célibat au Maroc: les pratiques et la verbalisation». Le lancement du livre a suscité l’intérêt d’un public diversifié, ce qui a été corroboré dans l’une de ses récentes présentations dans un café culturel à Casablanca (jardin du Ritz). La réunion a été convoquée par des jeunes qui ont participé et discuté activement avec l’auteure.

L’investigation de l’AJI approche les manières de penser, de vivre et de verbaliser la sexualité dans ce cadre réglementaire restrictif que présente le pays musulman. La sociologue analyse les représentations discursives et les pratiques sociales ainsi que l’impact et l’incidence des transformations technologiques qui ont permis de nouvelles pratiques dans ce contexte restreint pour la sexualité. L’étude de Sanaa El Aji cherche à comprendre et aborder une réalité: la sexualité prémaritale existe au Maroc, bien qu’elle fasse face à une triple illégitimité —religieuse, juridique et sociale— en soulignant que l’interdiction vise exclusivement les femmes. Cette asymétrie est fixée, établie, acceptée et assumée publiquement. La femme n’est pas considérée dans sa dimension de citoyenne et d’individu libre. Il faut ajouter, cependant, que la femme a également contribué à perpétuer ce modèle de domination, en intériorisant et en concédant que le mâle est dans son droit d’expérimenter et de vivre la sexualité -dont elle est exclue- comme un moyen de réaffirmer sa masculinité et sa virilité et aussi afin d’éviter de futures relations extraconjugales une fois le mariage déclaré.

Il faut noter que le sexe avant le mariage est encore une question taboue pour une grande partie de la société marocaine et, bien sûr, pour les autorités surtout qui sont réticentes à permettre l’accès à une éducation sexuelle qui forme des citoyens libres et égaux pour la pleine sexualité, responsable et satisfaisante. L’accès à l’éducation sexuelle est refusé afin de prévenir les rapports sexuels prématurés, en ignorant que, précisément, la formation précoce peut retarder l’initiation à l’activité sexuelle et, de plus, elle permettra des éléments plus importants dans la prise de décisions par rapport à l’apparition de la vie sexuelle et les méthodes de planification, de protection et de prévention à utiliser.

Le discours public et la censure sociale ne correspondent pas souvent aux pratiques sociales. Le climat prohibitif et coercitif a stimulé la dissimulation et l’hypocrisie sociale ainsi que la recherche récurrente des palliatifs sexuels et des solutions extrêmes. Des rencontres sexuelles programmées qui se superposent à la spontanéité affective et au désir jusqu’à l’utilisation et la consommation clandestine de la pornographie et la prostitution, dans le cas des mâles ou, à l’achat de virginités artificielles, dans celui des femmes.

La dignité et la féminité sont réduites à un hymen intact. Le corps féminin a été séquestré par la société et la femme est obligée d’obéir aux exigences sociales, c’est-à-dire, à démontrer sa chasteté, sa pureté, sa dignité et sa valeur en tant que femme en préservant sa virginité ou, sinon, de subir une punition, une exposition et une dérision sociale. Tout cela a conduit à l’émergence d’un marché dédié à l’achat et à la vente de virginités artificielles. La femme peut récupérer son honneur pour quelques heures, quelques jours ou quelques semaines, selon le taux qu’elle peut et/ou est disposée à payer.


D’où cette contradiction constante et latente : il y a une double dimension dans laquelle la science, le marché et les nouvelles technologies sont impliqués: ils permettent de contourner et transgresser les normes religieuses et la censure sociale aussi longtemps que les pratiques restent cachées et clandestines, tout en permettant la survie de ce système de valeurs qui nie les libertés individuelles. Ce qui précède suggère qu’aux exigences d’ouverture politique  –adressées aux secteurs les plus conservateurs et les plus retardés du pays–  on doit ajouter le changement social  —la transformation culturelle de la société— afin de favoriser l’émergence d’une société de citoyens libres et égaux pour assumer et exercer aussi leur sexualité.

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TRÁILER ILUSTRANDO MIS PRINCIPALES LIBROS NOTA. El género negro es un poliedro por abarcar varias facetas del mundo del crimen. Incluso en e...