sábado, 16 de marzo de 2019

DISTORSIÓN DEL TIEMPO.




DISTORSIÓN  DEL TIEMPO

SINOPSIS
Todos tenemos fobias y comportamientos neuróticos. Pero ¿qué ocurre cuando descubres que tu neurosis no es sino una metáfora de un asesinato perpetrado en tu infancia? Una metáfora de tu propia orfandad… En Distorsión del tiempo, Nadia es víctima de cromatofobia durante mucho tiempo pero encuentra su equilibrio personal al conocer a un joven psicoanalista que, mediante el hipnotismo, logra desterrar un pasado macabro escenario de un crimen perfecto.
(El título del relato implica que éste esté en presente de indicativo)

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En texto:

domingo, 17 de febrero de 2019

NO ABRAS ESA CAJA






NO    ABRAS     ESA     CAJA




NOTA.

En este escabroso relato relego la intriga criminal en filigrana para centrarme en la descripción de la trama del suspense en torno a un objeto, una caja, protagonista de la trama, cuyo contenido, como se adivina,  causará la catástrofe. Un incendio por explosión necesita cuatro elementos para propagarse: un combustible, un comburente, una energía de activación o ignición y la reacción en cadena. Es lo que se llama tetraedro de combustión. A esta fórmula añado un quinto elemento: el dinero, chispa y detonador del desastre.  El conjunto forma el  pentaedro de la muerte.

 

 

El Land Rover salió de Bab Berred, giró a la derecha, crujiendo, y bajó por un largo  camino, en dirección a Ketama, un pueblo rifeño conocido como epicentro del cultivo mundial de cannabis.

El conductor vestía un traje gris, frisaba los cincuenta años y tenía modales de un hombre adinerado con facciones de alguien que pertenece al hampa o que ha tenido que pasarlas canuta. Observó el paisaje que, con el sol otoñal del mediodía, parecía una espléndida postal de múltiples colores. Los bosques de cedros se extendían a pérdida de vista, que el impresionante monte Tidighin, aún blanco, la mejor estación de ski del país, limitaba al norte. La región es conocida como refugio de las especies de fauna más exóticas como el macaco, el chacal, el batracio partero africano, la salamandra álgira, etc. Muchos suelen además acudir para cazar el jabalí

 

Algunos coches de turistas, en busca de disfrutar de los efectos del hachís, lo adelantaron, emitiendo ensordecedores cláxones. Aminoró la velocidad, indiferente a la furia humana. A él no le interesaba la marihuana. Su negocio, la trata de personas, aunque generaba menos ganancias millonarias, no era tan arriesgado.

 

Él no obraba a lo salvaje, como lo suelen hacer las demás mafias, sino de forma tan sutil e inteligente que se podía hablar de tráfico perfecto de seres humanos. Lo suyo no era utilizar falsos contratos laborales, matrimonios en blanco o servirse de la inmigración ilegal, explotada por los transportistas, funcionarios corruptos y los proxenetas que reclutan a las víctimas en las playas tras abandonar las pateras.

 

Su truco es de los más legales. Constituye el secreto de su impunidad: participar como empresario agrícola español en los convenios y acuerdos que firman ambos países vecinos contratando a mujeres obreras para la cosecha de frutas y legumbres. La demanda española venía aumentando cada año, debido a la falta de mano de obra autóctona durante el periodo de recogida, sobre todo en Murcia, Valencia, Cataluña, Aragón, Alicante, Cartagena y La Rioja.  El año pasado cerca de 13.000 mujeres, en su mayoría procedentes del medio rural marroquí de Uxda, Agadir, Mequínez, Marrakech y Mechra Belksiri, llegaron al país. España facilita el transporte, el visado, el alojamiento y la atención médica a este colectivo.

 

La trata de personas se realiza en este ambiente legal y a la luz del día. Se selecciona discretamente a las chicas solteras más sanas y guapas y de entre 20 y 35 años. Se les promete un trabajo seguro, agradable y más rentable ya que triplicarían su salario diario que suele oscilar entre 500 y 700 dírhams.

Las seleccionadas "desaparecen" algunos días antes de vencer el contrato. Son secretamente acogidas en furgonetas y trasladadas a lugares sin control policial. Al principio se les ofrece el trabajo provisional prometido, antes de introducirlas en la red de prostitución, con severa coacción, amenazas e incluso rapto forzado y esclavitud sexual en caso de rebeldía.

Total, un negocio limpio, un crimen perfecto, la obra de un demiurgo.

 

Un claxon lo sacó de su ensimismamiento. Maniobró y repasó mentalmente el objetivo de su itinerario actual: llegar al zoco semanal Ulad Issa, ubicado después de Bab Bubsi, recoger a Sumaya y volver a Ceuta para tomar el barco de las 20:30 horas.

 

Evocó la esbelta silueta de la joven y una profunda sensación de felicidad y triunfo lo embargó.

Sumaya lo había cegado literalmente, hacía un año, al parar y recogerla en autostop en Xauen, donde él tramitaba una importante contratación laboral, y llevarla a casa. A penas diecinueve años. Y esa sonrisa de Monalisa cambió por completo el rumbo de su vida. Para alguien cuya esposa padecía el síndrome de Moebius, a la que tuvo que soportar por su fortuna, aquel encuentro fue providencial y la felicidad que implicaba no tenía limite.

No lo pensó dos veces. Decidió de inmediato divorciarse y pedir en matrimonio a Sumaya, pensando en las varias ventajas que ello ofrecía. Sustituir a Moebius por Monalisa, obtener residencia en el extranjero para su negocio y aprovechar el código de la "Chari ‘a" que permite tener varias esposas. Un atajo para el paraíso. Y nada le había costado, a fin de cuentas. Solo papeleo y algunos quebrantos mentales por adaptarse a otra cultura. Le hizo gracia descubrir que los musulmanes pueden casarse con mujeres cristianas o judías, pero en cambio, las musulmanas no pueden casarse con hombres de otra religión. Por eso tuvo él que hacerse musulmán. Se sintió extraño al recordar que ya no se llamaba Pedro Domínguez sino Yusef Ben Yacub. Esbozó una maligna sonrisa al pensar que el cambio no afectaba en nada sus hábitos y que, al contrario, favorecía su negocio. Los trámites eran sencillos: inscripción del matrimonio en el Registro Civil del Consulado, donde le pidieron dos certificados, el de la "Capacidad Matrimonial” y el de la "Shahada" o testimonio de fe, expedido por un imam. Luego hubo que superar la entrevista de validez. Como el matrimonio civil no existe en islam, la pareja se presentó en su debido día ante los Adules para autentificar el contrato nupcial (Nikah) en presencia de tres testigos y con la debida documentación exigida. En cuanto a la dote o "Mahr" a la novia, tenía que ser estipulada en el contrato y comprobada por los adules mismos que, al ver el regalo, abrieron los ojos como platos: además del anillo de compromiso, había varios pendientes, un cinturón de oro y diferentes joyas de gran valor.

 

Unas estridentes sirenas interrumpieron el flujo de su memoria y tuvo buenos reflejos para reaccionar debidamente. Cedió el paso a una ambulancia en una peligrosa intersección, girando a la derecha, embistiendo el arcén. Tuvo que frenar para evitar caer al barranco. "Ajuste de cuentas", pensó. En la región de Ketama los traficantes y los falsos guías suelen declarase guerra sin tregua e incluso entre kificultores los tiroteos son moneda corriente. 

Le habían desaconsejado desde el principio viajar solo por la comarca y le recomendaron, en caso necesario, transitar por la Carretera Nacional 2, evitando el uso de caminos secundarios escarpados que algunos "cannábicos" o turistas que alquilan casa llaman "el culo del mundo" o “laberinto sin salida”.

 

Reanudó el trayecto y en poco tiempo vislumbró Bab Bubsi, a lo lejos.

Sintió mucha compasión por la joven al conocer a su familia. Una hermana menor, un primo huérfano y una niña subsahariana, acogida. “Somos los supervivientes”, le había explicado, dolorida, entre gestos y jerga hispanorifeña.

Sus tres hermanos murieron por ajuste de cuentas por droga. Su padre falleció de tuberculosis, después de seis años de detención.

De un humilde agricultor pasó a ser muy rico gracias al negocio del hachís.

Ayudado por sus hijos, se había especializado en la plantación, cosecha, elaboración y venta de la marihuana. La empresa se agrandó. Llegó hasta tener veinte personas trabajando bajo su mando. Lograban en ocasiones producir hasta cien kilos al día, a 15.000 dírhams el kilo.

Hasta que un día detuvieron al intermediario, con su furgoneta llena de paquetes plastificados.

Como en todas partes, hay en esta región policías íntegros y villanos y entre estos los hay tan chorizos como los de Chicago. Pidieron su comisión al viejo pero no les fue concedida, por temor a futuros chantajes. Y aquello colmó el vaso. El intermediario tuvo que delatar a toda la familia, bajo tortura.  Al padre le cayeron seis años. 

 

La celebración de la boda fue digna de un cuento miliunanochesco. Como ella vivía en Izran, un pueblo montañoso y empinado, cuyo tránsito solo se hace a pie o a lomo de mula, él tuvo que alquilar un edificio de tres plantas en el centro mismo de Ketama. Insistió en que todos los vecinos del aduar fueran invitados. Se distribuyeron, además de comida, mucho dinero a los necesitados. La fiesta duró tres días. La primera noche fue un festejo exclusivo para las mujeres que se ocuparon de la novia (Hammam, henna y vestidos diversos); la segunda, se invitó a familiares y amigos y el tercer día fue dedicado a los novios: la toma de fotos, el desfile de la novia entrando al salón en una carroza llevada por cuatro hombres, acompañada por música, la aparición exótica del novio en su chilaba blanca y el inicio de la gran comilona. En cuanto a la consumación del matrimonio, Yusef Ben Yacub prefirió saborearla en el famoso hotel Mamounia de Marrakech. La luna de miel duró una semana. Un verdadero cuento de hadas. Le hubiera gustado prolongar la estancia si no fuera por una llamada intempestiva que le recordó que tenía que volver urgentemente a Málaga: acababan de detener al tercer proxeneta, delatado por sus propias víctimas. Se trataba de cinco mujeres que ejercían sin problemas la prostitución en un lujoso hotel hasta que fueron contratadas por algunos de sus  clientes a realizar el mismo oficio pero con ganancias astronómicas. Aceptaron la oferta, gustosas y se evadieron del hotel. El proxeneta las persiguió. Hubo tiroteo entre él y la banda. La Guardia Civil intervino y detuvo a ambos bandos.

Le tocaba entonces a él actuar rápido. Tomar el toro por las astas, soltando pasta, para borrar cualquier pista posible que pudiera asociarle con la trama criminal.  Y fue lo que hizo.  Él no era de los que tiran la toalla. Lo subsanó todo con éxito. Y el asunto quedó viento en popa.

Ahora volvía para llevarse a Sumaya.

 

Ulad Issa, una aldea habitualmente solitaria, estaba muy animada. La carretera separaba el lugar en dos espacios. El mercado ambulante se extendía a la izquierda, en torno a una vieja mezquita y un Hammam y al otro lado, una tienda de comestibles, un café, un restaurante y una vetusta gasolinera. Yusef Ben Yacub aparcó junto al café y se sentó a una mesa en la terraza, después de hacer un pedido. Como no había parasoles, se puso su sombrero kaki, tipo Indiana Jones, de fieltro de lana que se había comprado en Egipto. Los edificios eran destartalados y deslucidos, color ocre y de una sola planta. Muchos traficantes de cannabis y sus clientes preferían acudir al lugar para sellar acuerdos. Había ya varios coches y camiones. En cuanto a los turistas, muchos paraban para repostar y comer un bocado, antes de continuar para Alhucemas o Fez, visitar las granjas de los "verdes" cultivos o asistir al famoso festival de Ketama que algunos fumadores empedernidos aprovechan para experimentar lo que ellos llaman el "trance psicodélico”. Los camareros del restaurante, con sus barbacoas ya encendidas, empezaron a asar carne picada, costillas de cordero y salchichas, provocando  llamaradas y columnas de humo en la estancia, cuyo rico y suculento aroma invitaba irresistiblemente a saciar el hambre de muchos. Y no faltaba la canción bereber, cuya música emitía un tocadiscos automático, con la inconfundible voz de Aluch Duduh, entonando en tarifit: "Mi ingrata amada", una canción desgarradora donde el poeta se lamenta por la infidelidad de su amante.

 

Un joven de aspecto andrógeno, sonrisa porcina y mirada cáustica, barba rubia en el mentón y una cerilla en la boca, se acercó a Yusef al que tomó por un potencial comprador y dijo en voz baja:

 

—¡Salam, hermano! —exclamó con esquivez, guiñando un ojo— ¿quiere viajar al paraíso?  —preguntó, manoseando algo en el bolsillo de su pantalón.

 

El aludido meneó la cabeza y el mafioso  fue a parar a otra mesa, orientado por la señal que una mujer de mediana edad le hacía, llevándose los dedos índice y corazón a la boca, gesto que indicaba su inminente deseo de drogarse. El corpulento sirviente llegó con el zumo de naranjas y lo depositó junto a Yusef. Este  pagó la nota y miró el reloj. La una de la tarde. Dentro de poco llegaría Sumaya.

 

Echó un vistazo a su alrededor. La mesa de la derecha la ocupaban tres camioneros que visiblemente estaban comprando la "bola" al mafioso, después de que lo hiciera la mujer de mediana edad; a su izquierda había una pareja de turistas franceses pulcramente vestidos  -chaqueta rosa, ella; él, chaqueta azul marino-  y desde la mesa de atrás le llegaron retazos de conversación en español.

Miró de soslayo, para curiosear. Ella tenía un rostro curtido y ovalado, frente amplia. Era de estatura mediana, vestía traje violeta y su aspecto expresaba intensa preocupación. Él, en cambio, tenía el rostro redondo y astuto, la mandíbula más ancha que los pómulos. Hablaban aparentemente de la "compra" de un "bebé". Según el giro de la conversación, Yusef dedujo que no eran traficantes de niños ni se dedicaban a la pornografía infantil. Uno de ellos era estéril, según pudo entender Yusef.

 

—Cariño, la comadrona está de nuestro lado  —convino la mujer con voz consoladora—,  pero ¿y el médico que firmará el certificado de parto?

—La madre biológica lo tiene también comprado  —contestó el hombre, precavidamente—. Él mismo se encargará de la sustitución.

—El tener que esperar en el quirófano contiguo a que para la mujer y se realice "el traspaso" me da vértigo  —sollozó ella con aire contrito.

—Ten paciencia, querida, todo saldrá bien  —la reconfortó él con intensa insistencia—.  La venta por Internet nos ha asegurado el anonimato. Y tu presencia mañana en la clínica será de corta duración En pocos días volaremos a Madrid con "nuestro" hijo. Sin ser vistos ni conocidos.

 

Yusef perdió el hilo de la conversación porque en ese momento llegó un hombre a su altura, depositó una caja blanca de zapatos en la mesa y desapareció como por arte de magia. Yusef contempló la caja un momento, perplejo, sin comprender. Luego se levantó precipitadamente en busca del individuo misterioso pero de nada le sirvió. Volvió a sentarse. ¡Alguien le regalaba zapatos! Pero él no conocía a nadie, salvo la pequeña familia de Sumaya. Tenía que tratarse de una ridícula equivocación. Lo habrían confundido con otra persona. Pero en caso contrario...  Al menos que...  No. No podía ser. Él tenía enemigos pero no en aquella miserable aldea donde era un total desconocido. Atentados terroristas por medio de explosivos eran moneda corriente por doquier. ¿Le habrían seguido hasta ese remoto lugar para acabar con su vida? Clavó de nuevo la mirada en la caja, intentando vislumbrar un tic tac de bomba de relojería. El objeto le parecía ahora adquirir enormes dimensiones. Un escalofrío le recorrió la médula espinal y pensó en echar a correr. Con toda tranquilidad paseó  primero la mirada a su alrededor y comprendió, aterrado, que algunos se habían percatado de su turbación. Desvió la mirada para ocultar su miedo a los demás. Pero de nada le sirvió. Advirtió que muchos lo observaban de refilón, como si fuera un malhechor. Algunos miraban el paquete con la boca y los ojos abiertos de par en par, como si este contuviera algo espantoso.

 

Una fuerza innominada lo inmovilizó de pies a cabeza y sintió que estaba pisando una mina sin poder levantar el pie para evitar la explosión fatídica que fragmentaría su cuerpo en mil pedazos. Había seguramente varias cargas de dinamita. Su respiración empezó a hacerse agitada y rápida. Tragó saliva pero notó que su boca estaba seca, su cuerpo contraído y los músculos se tensaron hasta tal punto que le impidieron moverse del sitio y darse a la fuga, como en caso de una parálisis temporal. Recordó la reciente matanza en Madrid, provocada por un acto terrorista y donde murieron más de trescientas personas, sin contar a los heridos. Ahora él estaba sobre una bomba a punto de estallar. Alocado, miró de nuevo la caja y un sudor frío le perló la frente, luego el rostro, como resultado del exceso de adrenalina. Notó acelerársele el pulso y oprimírsele el tórax. Su corazón latía con tanta fuerza que producía el mismo ruido que un tiroteo. Se encorvó un momento, como si quisiera hacerse invisible y desaparecer. Luego se enderezó, como para pedir auxilio y salvarse de las garras de la muerte.

Pero notó que sus piernas estaban convertidas en plomo y a la vez en pura gelatina. Gruñó desabridamente. Profirió leves gemidos, como un hombre que acaba de ser operado y despierta de la anestesia.

 

Entonces ocurrió algo inesperado. Una respuesta a su plegaria. Un desquite a su agravio. Sumaya en persona, con su maleta de viaje, esbozando su inconfundible sonrisa de Monalisa. La aparición de la joven sorprendió a todos por su resplandeciente belleza. Todos se olvidaron entonces de la caja para escudriñar a la joven: ojos hondos y azules. Oscuras y tiznadas pestañas. El cabello, amarillo como trigo, le caía abundantemente sobre las hombreras de su verde chilaba. Un pañuelo blanco al cuello la transformaba en flor exótica. Su boca carnosa, con unos labios sedientos, listos para el loco y exquisito beso, estaba sutilmente delineada y perfilada con algún mágico labial.

 

Yusef se levantó como movido por un resorte, sorprendido por ver superada su parálisis, y ambos se abrazaron. Ella, preocupada un momento por el aspecto espectral del hombre, miró luego el paquete de zapatos y, creyendo que era su regalo, alargó la mano para abrirlo.

 

—¡No!  —gritó el hombre, horripilado, deteniéndole la mano—. No abras esa caja.  ¡Escapémonos antes de que sea demasiado tarde!

 

La asió del brazo con una mano y con la otra, cogió la maleta y al correr a trompicones, volcaron la mesa. La caja cabrioló un momento en el aire y, al desprenderse  la tapa, expulsó una enorme cantidad de billetes de 200 dírhams que, por soplar bruscamente un viento imprevisto, remolinearon en el espacio, antes de esparcirse por todas partes.

 

La escena de los billetes volando en el aire atrajo de inmediato la atención a la vez de los turistas, los comerciantes, los dos asistentes que repostaban gasolina en los vehículos y también de los conductores quienes, debido a lo insólito de la escena, salieron de sus coches sin apagar los motores.

 

Entonces muchos se precipitaron, intentando atrapar uno o varios billetes. Hubo como una estampida entre animales.

Los dos asistentes se apresuraron, como movidos por la fiebre del oro, olvidándose de las mangueras de los surtidores insertas en el interior de los depósitos de combustible que muy pronto se llenaron y desbordaron.

Nadie se percató del derrame de la gasolina que empezó a salpicar el suelo y serpentear cuesta abajo.

 

Los que iban a la mezquita para la oración cambiaron de idea y retrocedieron para rescatar su parte.  A un turista le arrebataron un fajo de billetes y se inició una pelea. El agresor, el mafioso vendedor de hachís, agitó el puño y lo descargó en el rostro del turista, dándole acto seguido una patada en el vientre. El hombre tosió y cayó al suelo, soltando el fajo.

Uno de los asistentes se echó sobre el mafioso y lo golpeó en la cara. El aludido lanzó un alarido y, a su vez, cedió el dinero. Dos camioneros forcejearon con furia, propinándose patadas. El más desfavorecido sacó entonces una navaja y se la clavó en el cuello a su contrincante, quien chilló como una bestia, luego se encogió gimiendo y quedó inerte.

Las peleas entre campesinos eran más encarnizadas y terminaron todas por ser sangrientas. Hubo estrangulamientos, roturas y desgarros. Las parejas española y francesa, Yusef y Sumaya, fueron atropellados por la multitud e intentaron alejarse a rastras.

 

Un conductor, que se había quedado anonadado ante la surrealista situación, soltó bruscamente su cigarrillo cuya extremidad incandescente le estaba quemando los dedos. Este cayó al suelo a pocos centímetros del chorro de gasolina que fluía abundantemente y, en un abrir y cerrar de ojos, se produjo la chispa de ignición. Las llamas, fulgurantes, se dispararon en dirección de los dos surtidores que explosionaron en el acto y saltaron por los aires, provocando un gran incendio.

 

La deflagración acabó alcanzando a las bombonas de gas encendidas de los comercios cercanos, causando otras tremendas explosiones.

La propagación del incendio por ventanas, conducciones de aire, huecos, servicios y escaleras alcanzó en un abrir y cerrar de ojos todas las instalaciones colindantes,

La gente corría, alocada, para salvar su pellejo, en vano. Los cuerpos fueron despedidos en los aires, despedazados y calcinados.

Los rústicos edificios ya descritos, incluida la gasolinera, fueron tragados por las llamas y los escombros despedidos, hormigón y restos de coches, cayeron sobre el mercado, dejando la aldea en cenizas. Algunos conductores ardieron, tras quedarse atascados en sus coches, por estar bloqueada la estrecha carretera de la salida.

 

Por extrañas razones, los cuerpos de las dos parejas, junto con los de Yusef y su mujer, quedaron grotescamente "fosilizados", como unas espeluznantes momias ennegrecidas.

 

La sequía y el viento hicieron que las llamas viajaran con loca velocidad hacia las viviendas lejanas. El fuego, como una fiera hambrienta, se expandió por el campo, arrasando y dejando en hoguera todo el espacio a la redonda.

 

 

EPÍLOGO

A varios kilómetros de aquel infierno, un hombre, que llevaba un sombrero kaki, tipo Indiana Jones, de fieltro de lana y frisaba los cincuenta años, logró por fin detener una furgoneta de reparto de legumbres, después de llevar bastante tiempo haciendo autostop.

 

 —Gracias por parar, señor. Se me ha averiado el coche y por ello temo haber perdido la cita.

 —¿Con algún médico? —inquirió el viejo campesino—, nada grave, espero.

 —No. Tenía que recoger una caja de zapatos a la una y ahora son casi las dos.

 —¡Hombre! ¡Preocuparse por un par de zapatos! —ironizó el aldeano, en tono amistoso, luego cambió de tema, mirando alarmado al horizonte—: y esas enormes nubes negras que se ciernen sobre Ulad Issa, tiene pinta de un terrible incendio.

—Parece apocalíptico —gimió el hombre del sombrero kaki, la mirada extraviada, pensando en la segunda entrega de dinero que le correspondía por un traspaso de marihuana.


FIN

 Por Ahmed Oubali

 

 

 

NO ABRAS ESA CAJA






NO ABRAS ESA CAJA





RELATO EN AUDIO:
 NOTA.
En este escabroso relato relego la intriga criminal en filigrana para centrarme en la descripción de la trama del suspense en torno a un objeto, una caja, protagonista de la trama, cuyo contenido, como se adivina, causará la catástrofe. Un incendio por explosión necesita cuatro elementos para propagarse: un combustible, un comburente, una energía de activación o ignición y la reacción en cadena. Es lo que se llama tetraedro de combustión. A esta fórmula añado un quinto elemento: el dinero, chispa y detonador del desastre. El conjunto forma el pentaedro de la muerte.

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lunes, 7 de enero de 2019

LITERATURA Y PSIQUIATRÍA





LITERATURA Y PSIQUIATRÍA






En literatura, la transtextualización de los discursos, tema que comenté recientemente con mi amigo Mehdi Mesmoudi, permite a la conciencia del personaje fluir libremente, liberándose del control del autor. Es, como se sabe, una técnica narrativa por medio de la cual los pensamientos de los personajes escapan al control del autor real. Si la narración está en primera persona, se habla de monólogo interior, o discurso indirecto libre (DIL), a oponer al soliloquio. En este fluir, mediante el DIL, aflora básicamente el inconsciente, donde se yuxtaponen imágenes y pensamientos íntimos y oníricos, sensaciones y recuerdos, delirios, caos pasionales, etc. Los tropos que se utilizan aquí son principalmente la analepsis, la prolepsis, la anacronía y el racconto. 


En la vida real ocurre lo mismo pero bajo otro término, "le rêve éveillé libre" (REL), definido por Freud (Cf. Psicopatología de la vida cotidiana) como el estado neurótico del paciente que, por "soñar despierto", acaba perdiendo el sentido común, el pensamiento sano y la lógica, suplantados éstos por la angustia, la desrealización, la neurastenia, la paranoia, los trastornos disociativo y las fobias de toda clase que, en casos psicóticos extremos, terminan internando al paciente.
Como vemos, literatura y vida real, en psicopatología, carecen de fronteras...

POR AHMED OUBALI

viernes, 4 de enero de 2019

LA LITERATURA MARROQUÍ EN LENGUA ESPAÑOLA.






UNIVERSIDAD ABDELMALEK ESSAADI DE TETUÁN
PRESENTACIÓN
DE

       LA   LITERATURA  MARROQUÍ  EN LENGUA  ESPAÑOLA



POR Ahmed OUBALI

I- Preámbulo

La literatura marroquí en lengua española (LMLE) no deja de sorprender y de preocupar positivamente a muchos intelectuales de diferentes horizontes culturales, nacionales o no.

Remoto es el tiempo en que muchos se preguntaban, atónitos, si dicha literatura existía realmente. Algunos hasta dudaron de ella. Incluso la negaron sin más, arguyendo criterios de viejas escuelas socio-históricas. Otros se devanaron los sesos preguntándose sobre la utilidad de dicha literatura, elaborando argumentos en contra, comparando épocas a obras, grupos a individuos...

Sin embargo es fácil  entender que para que haya literatura basta con  estos 3 simples elementos:

1. Una larga y generosa producción de textos que abarca la mayoría de  los géneros literarios.
2. Un individuo creador de esta producción, un genio personal con un estilo particular.
3. Una recepción crítica (constructiva o no) de dichos textos.

O sea: se habla de literatura siempre y cuando hay:
- un lenguaje selecto y sui géneris como fuente de producción textual,
- una mente,  un sujeto-autor que se propone con ese lenguaje destruir el estatus quo de las
cosas, para luego construir y restablecer el orden donde allí había caos,
- una crítica interactiva, corrosiva o no, entre autor, texto y público.

Y da la casualidad que la LMLE cumple perfectamente con estos requisitos.

Hoy en día, y dadas las proporciones exitosas que conoce esta literatura, aquella actitud injustamente reacia nos hace sonreír.

Ahora la LMLE tiene a otros críticos, otros exegetas, más entusiastas y objetivos.

Sorprende incluso el número de artículos y  estudios cada vez más amplios publicados a lo largo  de  esta década.

El público de lectores se extiende paulatinamente, debido sin duda a la fuerte extensión del español mismo y a las excelentes relaciones que conocen nuestros ambos países.
(No hay que olvidar que el español se habla en Marruecos desde 1492, momento de la expulsión de  los judíos y musulmanes  de la Península Ibérica.)

En la actualidad, el interés por el español va aún más allá de lo cultural o histórico, porque se ha convertido en una vía para el acceso a nuevos horizontes laborales, comerciales, turísticos.
Sabemos que cada vez aumenta más el número de alumnos marroquíes que cursan estudios en las universidades españolas y de escritores, artistas e intelectuales que publican en español.
Hasta la televisión oficial marroquí emite ya un telediario en español en hora de máxima audiencia.

El hispanismo marroquí en general y la LMLE en particular, disfrutan de una buena salud, valga la metáfora.

Por su parte, España, mediante sus ministerios de Educación y de AA. EE. (Consejería de Educación y de Cooperación y Cultura) ha creado una red de asesorías  y de Institutos Cervantes en varias ciudades de Marruecos,  con el objetivo de apoyar al profesorado marroquí y a todos los intelectuales que se expresen en la lengua de Don Quijote.

Retrospectivamente, y como todos los comienzos en este campo, el despegue de la LMLE fue dificilísimo. La apuesta era casi imposible: apropiarse la lengua del Otro (la del “antiguo protector”), haciéndole partícipe, o al menos llegar a expresárselo, de un malestar social que le puede interesar a la hora de concretizar proyectos nacionales mutuos; moldear dicha lengua adaptándola al pensamiento e idiosincrasia peculiar marroquí y llevar a cabo la misión de
testimonio sobre nuestra sociedad para  contribuir al desarrollo socio económico general del país.

  II- Autores y sus publicaciones

Dados los límites y la fecha de esta conferencia, me ceñiré sólo a lo esencial.
Para más detalles recomiendo la excelente y amena Antología del Dr. Bouissef Mohamed Rekab, Escritores marroquíes de expresión española, Publicaciones de la Asociación Tetuán Asmir, 1era Ed. 1997.

ALAUI,  Sara.
Terminó el bachiller y  estudió dos años de arte dramático, y uno de cinematografía, trabajó en algunos programas de TVE.
Entre sus obras se puede mencionar: "Narrativas y Poemas."

AKALAY,  Mohamed.
Doctorado por la Universidad de Sevilla en 1996.
Publica la que fue su tesis doctoral bajo el titulo de:
Las Maqāmāt y la Picaresca: al-Hamadānī y al-Harīrī; Lazarillo de Tormes y Guzmán de Alfarache.   Composición e Impreso. Slaiki Frères, 1ª edición, Tánger, 1996. (Ensayo).
También una novela: Entre dos mundos. Impreso en Altopress, 1ª ed. Tánger, 2003.

ATIMOU, Moufid.
Licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Abdelmalek Essadi de Tetuán (Marruecos). Es profesor de Lengua Española en el Liceo privado Ibn Batuta (Tetuán) y en el Centro Córdoba de Lenguas y Ciencias.
Es autor de los libros “Naufragio feliz” (poemario), Tetuán, 1995 y “Más que palabras” (libro te textos), 2004. Publica en revistas y periódicos marroquíes y españoles tales como El puente, el Eco de Tetuán, El Nuevo Puente, Tres orillas, EntreRíos, Calle del Agua o Estrechando.
Ha obtenido el Primer premio de relato corto en español, otorgado por el Centro Cultural Español de Tetuán (1992) y Diploma de reconocimiento por parte de la Asociación de Profesores de Español APLET, Tetuán, 2004.

AZIZ TAZI
Doctor en Filosofía y Letras (Filología Hispánica) por la Universidad de Valladolid. Traductor Superior por la Universidad Complutense de Madrid. Jefe del Departamento de Hispánicas de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas Dhar El Mahraz de la Universidad Sidi Mohamed Ben Abdellah de Fez. Responsable del Máster: Comunicación, Discursos especializados y Traducción. Premio Rafael Alberti de poesía de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Rabat (2001).
Tiene publicados poemas en Aljamía (Revista de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Rabat), Marcapasos (Revista de la Universidad de Salamanca) y La Mañana (Casablanca).
En 2007, el Ayuntamiento de Málaga le publicó el libro de poemas titulado “Último aviso” (Colección Ancha del Carmen). 

BENABOUD, M'Hammad.
Investigador, políglota  y profesor universitario.
Publica en español  “Sevilla en el siglo XI. El reino Abbadi de Sevilla (1023-1091)”.

CHAKOR,  Mohamed.
Periodista, escritor y poeta.
Publica "La llave y otros relatos", Madrid: Cálamo; 1992;"Literatura marroquí en lengua castellana", con Macías, Sergio: Ediciones Magalia, Madrid, 1996; "Antología de relatos marroquíes en lengua española, con LÓPEZ GORGE, Jacinto... Granada: Ubago; 1985.

DAOUDI, Ahmed.
Publica una sola novela: “El diablo de Yudis” (1994), en la que trata el grave problema de la inmigración. El autor fue profesor universitario en el Departamento de Lengua y Literatura Hispánicas en Casablanca.

DJBILOU, Abdellah.
Licenciado en Filología Hispánica en la Facultad de Letras de Rabat y se doctora por la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido Jefe del Departamento de Hispánicas de la Facultad de Letras de Tetuán; Vicedecano de la misma Facultad; Encargado de las Relaciones Exteriores del Rectorado de la Universidad Abdelmalek Essaadi  de Tetuán.
Publica su Diwan modernista. Una visión de Oriente”, Madrid, Taurus, 1989, 350 pp.
        
El FATHI,  Abderrahman
Es Doctor en Filología Hispánica.
Catedrático y Jefe del Departamento de Estudios Hispánicos  en la Universidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán (Marruecos). Coordinador y Responsable del Grupo de Investigación y Estudios sobre el Norte de Marruecos y España. Consejo Asesor Internacional Revista Española de Educación Comparada para África.
Ha obtenido los siguientes premios: Premio Rafael Alberti de poesía. Embajada de España en Rabat, 2000;  Premio Ibn Al Jatib de creación literaria. 

EL GAMOUN,  Ahmed
Hispanista marroquí, ensayista, cuentista y traductor. Es miembro del comité científico del Centro de Estudios y de Investigaciones Sociales y Humanas de Oujda (CERSHO). Figura en varias antologías sobre la Escritura Marroquí de Expresión Española. Autor de libros de ensayo o traducidos. 
Ha colaborado en la Revista Marroquí de Estudios Hispánicos (Marruecos), cuadernos del Norte (Marruecos), colaborador y traductor en la revista Primer Acto (de José Monleón, Madrid); Premio Eduardo Mendoza de narración corta (Consejería de Educación, Rabat, Marruecos). 

JEDIDI,  Said.
Ha sido redactor jefe de la Radiotelevisión Marroquí durante 38 años. Paralelamente era corresponsal en el Magreb del diario El País, de Galavisión (Eco-México) en la misma región y en África de Info.Red o Monitor del que es hasta ahora investigador, el más alta grado en la corresponsalía.
Fundó y dirigió el suplemento en castellano del diario L’Opinión y La Mañana (diarios marroquíes) y es actualmente columnista en muchas publicaciones españolas y latinoamericanas.
Es titular de la Encomienda Española (Medalla de Mérito Civíl) y del Uisam (Condecoración Real  Alauita de Orden Principal.
Obras:: Grito Primal, Autodeterminación de Invernadero, Precintado, Yamna o Memoria Intima.

KOUIS,  Fatima Zohra.
Licenciada en Letras Hispánicas.
Traductora  al español de "El Cuento Marroquí Contemporáneo" de Ahmed Bouzfour.

LAHCHIRI,  Mohamed.
Periodista, escritor y poeta. Ha sido Redactor Jefe del diario La Mañana, que se edita en Casablanca.
Publica: “Pedacitos entrañables”

LAABI,  Mohamed.
Licenciatura en Letras Hispánicas (Univ. Fez).
Futuras publicaciones: "Larache como espacio poético”; “Mohamed Sibari", Autor y obra;"Escritos marroquíes sobre Juan Goytisolo";

LARBI EL HARTI.
Es periodista y profesor de Literatura en la Facultad de Letras de la Universidad Mohamed V de Rabat. Es profesor de lengua española en el Instituto Cervantes de Rabat y ha sido Director de Cultura en el de Casablanca. Su tesis doctoral fue Poesía y autobiografía en la Escuela de Barcelona. El caso de Jaime Gil de Biedma y Carlos Barral y desde 2001 dirige la colección “Poesía española contemporánea” coeditada por el Instituto Cervantes y la Unión de Escritores de Marruecos.
Obtuvo el Premio Sial de Narrativa 2002 por su obra Después de Tánger.

Obra: El tema del moro. Entre la historiografía y la ficción. (1997)

Escritura en español en Marruecos. (2003)

LIMAMI, Abdellatif.
Escritor y crítico literario Catedrático de Lengua y Literatura Hispánicas: Universidad Sidi Mohammed Ben Abdellah de Fez y Universidad Mohammed V de Rabat. Varias comunicaciones y conferencias pronunciadas en universidades e instituciones marroquíes y en el extranjero. Áreas de investigación: Literatura hispanoamericana; Relaciones Marruecos España y América Latina, crítica literaria, traducción, presencia marroquí y árabe en la literatura hispánica, literatura marroquí en lengua española.

MGARA,  Ahmed.
Hispanista y creador en lengua española. Es Graduado Social, por la Universidad de Granada y ha realizado estudios de Ingeniería Técnica Industrial.
Hasta la actualidad ha  publicado veintisiete  libros en español, de diferentes géneros: poesía, narrativa, ensayo, investigación, etc. Parte de su obra, escrita en español, está integrada en más de 50 antologías.
Como fotógrafo ha llevado a cabo más de veinte exposiciones, individuales así como numerosas exposiciones colectivas.
Fue el creador, en 1996, del periódico “El Eco de Tetuán”, en su tercera época.
Miembro fundador de las asociaciones “Foro de Prensa”, “A.A. de Prensa Deportiva de Tetuán”, “Sindicato Marroquí de Prensa – Tetuán”, “Foro Regional de Prensa”, “Sindicato Marroquí de Corresponsales de Prensa Tánger – Tetuán”, Vice-presidente de la “Asociación de Prensa Mediterránea” y cofundador y Presidente actual del “Observatorio Mediterráneo de Prensa e Información”. 
Actualmente preside la “Fundación Mgara Rebahi para el Patrimonio y la Cultura”.

MUSTAPHA ADILA.
Realiza sus estudios universitarios en la Universidad Sidi Mohammed ben Abdellah de Fez, en la Universidad Mohamed V de Rabat y en la Universidad Autónoma de Madrid.
Catedrático, investigador y ensayista multifacético, es miembro de varias asociaciones e instituciones académicas.
Fundador y coordinador del Grupo de Investigación y Estudios sobre el Norte de Marruecos y España, de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de Tetuán. Miembro del Comité Científico de Magriberia, Revista de Investigaciones Ibéricas e Iberoamericanas, de la Universidad Sidi Mohamed Ben Abdellah de Fez, (2011). Miembro del Comité Consultivo de la revista Sémiotiques. Revue Méditerranéenne des Formes de Civilisation, Tétouan. Miembro del Comité Científico de la Revue de la Faculté des Lettres, de la Universidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán.

OUBALI,  Ahmed
Es doctor en Estudios Ibéricos por la Universidad Rennes II Haute Bretagne, Francia.
Catedrático en la Escuela Normal Superior de Tetuán (donde fue jefe del departamento de español) y profesor asociado en las Facultad de Letras de Tetuán y de Traducción REY FAHD de Tánger. Hispanista y francófono.
Imparte Semiótica de textos  en la ENS de Tetuán, teoría de la traducción en la facultad REY FAHD de Tánger y Empresariales en la Facultad de Tetuán. Es intérprete de Conferencias y miembro de la Asociación de Escritores Marroquíes en Lengua Española.
Ha publicado en periódicos numerosos trabajos sobre las citadas disciplinas. 

1- Lleva desde 1993 publicando en "La Mañana", relatos con ambiente etnográfico marroquí.
Algunos relatos:
Gusano entre fresas; Distorsión del tiempo; El obseso; Carnaval de serpientes; Chivos expiatorios; La bolsa escarlata; El diablo de las Hespérides; Cita con la muerte; Amor aéreo; Venganza seropositiva; Las pateras de la muerte…
2-Publicó también en el mismo periódico 40 artículos de crítica, dedicados a algunos escritores aquí citados.
3- Tiene publicados varios poemas dedicados  a Larache, de entre ellos:
"Larache, una ciudad en luto", "Idilio en Lixus", "Sonetos para Larache", "Luna sobre Aïn Shaka", " Volveremos a Ras Rmel", "Sollozos en el Balcón Atlántico", "El árbol de las Hespérides", “Preludio”, “Magia en Shumísh”, “Amores infantiles”, “Soliloquio  de Tizú”.

REKAB Mohamed, Bouissef.
Doctorado por la Universidad Autónoma de Madrid en 1983.
Profesor de español en el Instituto Mulay Yusef de Rabat; profesor universitario de hispánicas en la Facultad de Letras, donde es nombrado jefe del Departamento. Ha impartido cursos en la Escuela Fahd de Traducción y en la Escuela Normal Superior de Tetuán.
Publica: "El vidente" (1994); Desmesura (1995); Inquebrantables (1996);"Los bien nacidos"(1998);"Intramuros" (1999); "El dédalo de Abdelkrim" (2002) y una excelente antología: Escritores Marroquíes de expresión española (1997).

SIBARI, Mohamed.
Cursó estudios superiores en Granada. Fue funcionario de Sanidad Pública, fue miembro fundador y Secretario General de la Asociación de Escritores Marroquíes en Lengua Española (AEMLE); presidente de la Asociación de Hispanistas de Larache; recibió La Cruz de Oficial al Mérito Civil, que le otorgó el Rey Juan Carlos I; en Chile, fue distinguido con la Medalla de Honor Pablo Neruda y merecedor de otros homenajes tanto en Marruecos como en España.
Títulos de sus obras  son: Pinchitos y divorcios, Relatos de las Hespérides, El babuchazo,  Relatos del Hammam, Diez poemas de amor y una paloma y Limosna de amor entre otros. Su obra completa alcanza más de veinte publicaciones entre narrativa y poesía. Figura en varias antologías hispano-marroquíes.

TAHA,  Mohamed Mamoun   “Momata”.
Arquitecto por la Universidad Politécnica de Madrid.
Ha escrito dos libros de poesía, uno se titula “Lágrimas de una pluma”, y el otro “Susurros”, en ambos expresa lo más íntimo de su vida y la de sus seres más queridos. Vivió en Larache hasta su muerte en 2002.

TRIBAK,  Jalil.
Trabaja en la sanidad marroquí. Comienza sus publicaciones en el periódico L’Opinion.
Luego publica un poemario “A media luz”, (1990


III- Temática


La LMLE es una literatura que conmueve al lector por diferentes razones: sus autores escribieron sin apoyo  ninguno y en la soledad absoluta, con sólo dos armas: una  inteligencia formidable y una fértil  imaginación. Tuvieron y tienen un doble noble objetivo: contribuir al desarrollo del español y al enriquecimiento de la cultura marroquí.
La LMLE promete ser algo más que una fábrica de sueños, la memoria popular de nuestros paisanos.

El espacio no me permite exponer detalles aquí  sobre lo que cuenta esta literatura y en qué forma lo hace.

En mis artículos ya citados hablé de la variedad de tonos y estilos que abarca una multitud de registros, yendo de lo desgarrado a lo apacible,  de lo dramático a lo trágico, pasando por lo irónico y lúgubre.

Sí diré que estos escritores, abordaron con una fría lucidez, en sus diferentes contribuciones, temas dignos de una literatura original y universal: los derechos humanos en sus diferentes aspectos, el malestar de una sociedad en mutación, la alienación individual causada por la pasión (amor, odio, incesto, ateísmo, sadismo, angustia de vivir, etc.), las tensiones espirituales que generan los choques de cultura. Todo ello es abordado de forma particular por cada escritor que firma la obra  según su estilo y formación.

Respecto a la novela los autores entremezclan  con una absoluta maestría y lógica diferentes niveles: el leitmotiv  etnográfico, donde dan una descripción de la vida cotidiana y tradicional; el folklórico, donde prevalece el exotismo y la transposición literal de lo local, aunque cargado de alegorías; el histórico,  donde es descrito un pasado nostálgico y polémico; el psicológico,  donde se describe al individuo frente  a su soledad y alienación; el realista, donde se da  rienda suelta a la crítica del sistema social, y por fin, el poético, donde la simbología logra su más fina expansión estética.
Las figuras retóricas, que consisten en permitir la asociación de una imagen y un concepto, abundan en profusión y permiten al texto organizarse en sus diferentes niveles.

Forman un grupo heterogéneo, todos son conscientes de la caducidad de  algunos temas que contribuyeron a la perennidad de la literatura marroquí en francés. Saben también que algunos temas sólo cambian de calificativo: liberación nacional versus integridad territorial;  problemático de un pueblo  deseando participar en la construcción nacional versus  escritores comprometidos, obrando como interlocutores…

Algunos dominan ya a la perfección las técnicas narrativas como el tomar distancia respecto del lenguaje, el yuxtaponer imágenes, el extender la parodiar hasta en sus extremos, el insistir sobre el desarraigo y exilio individual, psíquica o socialmente hablando;  muchos se interesan al espectáculo del cuerpo, en relación al otro, a los  juegos inconscientes, a la  sexualización de  la escritura.

En cuanto a la coherencia textual de esta producción,  los autores  convocan el lenguaje, la lengua española, para interrogarlo, moldearlo, para luego liberarse de él y encarnar  su propia existencia, asumir su destino en la libertad y la expresión libre, repudiando la forma y el contenido mediante una cierta ironía, para  transformar en mito lo que describe la pluma.

Muchos de entre ellos saben que no basta con conocer bien una lengua o una gramática para escribir un texto literario. Son conscientes de que es necesario adquirir dotes que los teóricos llaman códigos narrativos, como el código da las acciones (trama, intriga, desenlace), el de los personajes, el de las narraciones (descripción, focalización, niveles), el cultural (color local), el retórico y el código íntimo (nivel de sensibilidades y emociones de los personajes). Estas dotes muchos las utilizan y es digno de admirar.

Muchos   aplican concienzudamente las técnicas que intervienen en la creación narrativa que, como se sabe,  consisten en tres operaciones fundamentales.
• El contenido, que implica dos operaciones: la invención (reconstrucción de los episodios, intriga, tiempo espacio, personajes, desenlace, hipo-hipertexto, papeles actanciales) y la narración (voces, focalización, niveles narrativos, perspectivismo, discurso implícito, explícito...)
• La forma o la textualización: léxico elegido, tipo de frases, puntuación, estilo, relaciones (metafóricas, metonímicas), cronología (tiempos verbales)
. El distanciamiento mediante un lenguaje peculiar, respecto a la realidad. A este nivel hace falta mejorar cosas.

Quisiera insistir sobre este tercer punto: ¿Qué utilidad tiene, preguntan algunos de forma despectiva, la literatura? Mientras que otros la definen simplemente como pura ficción.
La literatura no cesa de ser sino algo imaginario, es verdad. Por el mero hecho de que es un lenguaje que se narra, luego es radicalmente opuesto a lo que se llama “realidad”, por desarrollarse ésta fríamente fuera de las palabras.
Pero la literatura es la esencia de la realidad. Si es pura  imaginación, entonces fue ella la que liberó al hombre de su estado animal y le concedió la palabra y la civilización. No confundamos pues: la realidad  nace de  la misma literatura que  es lo que es: la imaginación.
Así, lo que leemos o escribimos puede ser puramente ficticio o imaginario ya que la ficción se confecciona mediante palabras, y el relato en este caso nunca reproduce los hechos reales o vividos: los produce textualmente hablando. Los hechos sólo son inteligibles si las palabras lo son también. Esto quiere decir que es posible que coincidan las dos actividades, la lingüística (ficción) y la vivida (realidad). Todas  las ficciones, sean de científicos o poetas, se concretizaron en la realidad. Recuérdese sólo a Julio Verne. A veces la realidad es más ficticia que la literatura.
A este nivel la LMLE ambiciona participar modestamente en el desarrollo general del país. Y lo hace con realismo y dignidad. De allí su utilidad.
Y que se desengañen aquellos que piensan que esta literatura sólo repite anacrónicamente los mismos temas de la literatura marroquí en francés.
Ésta fue peculiar en este sentido. Los escritores se dividían, como se sabe,  en dos grupos: unos delataban y condenaban las injustas actitudes del invasor y lucharon con la pluma para contribuir a la independencia nacional; otros, al contrario, optaron por divertir al colono ofreciéndole temas que tenían como objetivo atentar contra el Islam, la sociedad magrebí y las tradiciones seculares, a cambio de bienes materiales y celebridad.

Hoy en día, no es posible imaginar una literatura que se inspire en ambas actitudes. Ni el tiempo lo permite (pasaron más de 80 años) ni la situación (nuestro país hace tiempo que ha optado por la democracia y por el respeto a los Derechos del Hombre) ni la coyuntura (existen otros medios para criticar una realidad social: la prensa, los partidos políticos, etc.)

Sin embargo el papel del escritor es mucho más importante: mediante el lenguaje (no cualquier lenguaje) puede fijar para la posteridad  las vicisitudes y los avatares de su tiempo y de su país, no imitando  ni copiando, no reflejando ni  reproduciendo la realidad, sino produciendo y creando  un punto de vista sobre esta realidad, (Cervantes hablaba de un punto de vida), o sea: otra realidad, sin duda más valiosa y entrañable que la que vivimos, por ser exenta de injusticias de toda índole. El papel testimonial es aquí determinante e irremplazable.
La literatura  fija los hechos, plasma acontecimientos, recupera y salva  del olvido la memoria nacional. Si el destino del hombre es la muerte y el olvido que le espera en cualquier momento, la literatura es un anti-destino, un arma  trascendental que supera a la muerte misma y libera definitivamente al hombre.

IV-  LA ASOCIACIÓN  AEMLE

Creación.
La inesperada y sorprendente proliferación de narradores en lengua española culminó con la  creación de una importante asociación: se trata de la Asociación de Escritores Marroquíes en Lengua Española.

Ha nacido gracias a las iniciativas de un reducido grupo de amigos -todos ellos escritores en  lengua española- en el mes de Septiembre de 1997.  Se pensó en que su sede estuviera en Larache.
Lo primero que se nos vino a la mente fue empezar contactos con las partes culturales españolas acreditadas en Marruecos.

La Asociación empezó a trabajar con pocos miembros: Mohamed Bouissef Rekab, Presidente; Mohamed Sibari, Secretario General; Mohamed Mamún Taha (MOMATA), Tesorero y Mohamed Lahchiri, Oubali Ahmed y Mohamed Akalay, vocales.

Debe señalarse que la AEMLE es la primera Asociación de escritores en lengua española de  Marruecos, del mundo árabe y de África y sus objetivos son los de mantener intercambios  culturales con gente activa que acepte trabajar en grupo. Se subraya que la AEMLE ha organizado el I Premio de Poesía que tuvo lugar en Larache.

Queda claro que nuestro primer fin es el de llegar a hacernos conocer en España, que se sepa que hay marroquíes que escriben en la lengua de Cervantes y que con el tiempo deben hallar un sitio en el seno de la cultura española.

Actualmente la Asociación se ha hecho más numerosa.- el Presidente es Mohamed Akalay;  Mohamed Sibari Vice-Presidente; Mohamed Bouissef Rekab es el Secretario General; el Tesorero es Mohamed Laabi; los vocales son: Mohamed Lahchiri, Abderrahman El Fathi, Abdelatif Limami, Mulay Ahmed El Gamoun, Mohamed El Khoutabi, Oubali Ahmed, Sara Alaui, Fatima Zohra Kouis y Mohamed Chakor.

Pero lo que más nos anima es el apoyo incondicional de eminentes y prestigiosas personalidades de todos los ámbitos de la cultura; pienso particularmente en los socios que no cesan de agregarse a la Asociación, de entre los cuales (y que me perdonen los no citados porque la lista es larga) cabe destacar a:

Carmen Calvo Ministra de Cultura (Madrid), Antonio García Abad Ministro Plenipotenciario, José María Valenzuela Subdirector Académico del Instituto Cervantes de Madrid, Antonio Martínez Luciano Director del Instituto Cervantes de Casablanca, Carlos Sánchez Tárrago  Jefe de los visados, Katy Parra Arcas Asociación Cultural “Larache en el Mundo” Alameda de Cervantes, Teresa Vacas Lobato Asesora Técnica de la Consejería de Educación de Rabat, Simón Shetreet Greenblatt Chair of Public and Internacional Law Univ. Chicago, Tomás Solís Gragera Cónsul General, José Vela Hernández Director Asociación del Legado Andalusí, Enrique Ojeda Vila Director de la Fundación Las Tres Culturas...

Las intenciones que nos embargan actualmente son las de contactarnos con los responsables  culturales españoles para empezar a trabajar interesantes proyectos culturales, que sin lugar a dudas van a repercutir muy positivamente en los intercambios entre España y Marruecos.
Nos congratularía mucho si gente de habla española nos contacta para proponernos cualquier tema relacionado con las novelas, poesía y ensayos que escribimos, así como con todos los asuntos relacionados con el mundo hispánico.

Objetivos de la AEMLE

Los objetivos de la AEMLE son la difusión del español en Marruecos, publicando libros y  pronunciando charlas en todos los recintos posibles, siempre en lengua castellana. Abrir el cauce ante los intelectuales marroquíes de una nueva vía de expresión, haciendo de la lengua española nuestra principal herramienta de trabajo. Acercamiento de la AEMLE a los escritores en lengua española y a hispanistas del mundo, con la idea de ensanchar el abanico cultural de Marruecos, utilizando el español como medio de expresión
Los objetivos de la AEMLE para el futuro,  son los siguientes:
-   Continuar con la producción en lengua española y unir esfuerzos de todos los que escriben en español.
-  Estrechar relaciones con los responsables de la cultura española, tanto en Marruecos como en España.
- Trabajar firmemente, junto a los responsables españoles, con el fin de organizar las próximas Jornadas en España.
- Ampliar nuestras acciones culturales y contactar con otros países de habla española.

La AEMLE organizó ya y con éxito Congresos y varias Jornadas, dedicadas a diferentes temas de importancia, como la presentación de las obras de los autores citados aquí, el homenaje a algunos de  sus miembros, el hispanismo marroquí y la cultura en general. Estuvieron presentes todas las instituciones culturales españolas acreditadas en Marruecos.
Se les puede desde aquí agradecer la infatigable labor cultural que llevan realizando en el país.

V--  Crítica y Juicios

No obstante es urgente proceder a una seria crítica de nuestra  literatura marroquí en lengua española. Nos incumbe a todos.

La nuestra es una literatura que forma parte íntegramente  de la literatura nacional, expresada en otra lengua. Como la  que se expresa en francés. Participa pues legítimamente a la gestación y enriquecimiento de la cultural nacional.

Hasta ahora se ha procedido a una crítica general de nuestra literatura, con juicios a priori.
El público es afortunado al poder consultar  las antologías existentes.
Mas  muchos necesitan saber y comprender la naturaleza de dicha literatura.

Como bien lo explica el Dr. Akalay,  la escritura no es un acto fortuito, mucho menos una actividad para  domesticar el ocio de fin de semana. Ningún texto es inocente debido a que siendo implícito tiene una lectura del mundo, una observación escrita de esos momentos cruciales  que a cualquiera le toca vivir.

A mi parecer, dos problemas de definición muy importantes quedan por esclarecer. 

1- Un análisis inmanente del lenguaje, objeto a disecar, a partir de sus elementos constituyentes  estables y en su interacción interna se exige hoy más que nunca.
Se trata de fijar el movimiento del texto, ver su orden   interno (linealidad o no narrativa, intertextualidad, refracción de los personajes, metaforización del cuerpo, el entramado del sistema simbólico subsumido, la geografía síquica de los personajes, etc.)

Sin limitarse a este nivel de producción la crítica ha de destacar la relación que mantienen obra, autor y público (obra como documento sociológico). Es imprescindible para comprender el sentido global y los criterios de pertinencia, rigor, coherencia, y homogeneidad de la producción textual.


2- Escribir en otra lengua que no sea la suya plantea serios problemas específicos de interpretación.
No se trata aquí de una literatura española, es decir escrita en español por marroquíes, ni de una  literatura marroquí, es  decir escrita en árabe por españoles. Sería en efecto  complejo hablar de una literatura española en árabe o de una literatura árabe en español. Se trata de una minoría berberófonos que escribe en otra lengua que no es la suya: la lengua de Cervantes.
Ésta ocupa un puesto relativo en un entramado lingüístico complicado donde rivalizan y se contagian cuatro otras lenguas: el bereber como base inconsciente, primer tejido, lengua materna, idioma mucho tiempo excluido y boycoteado oficialmente, donde interacciona el árabe clásico, lengua de cultura nacional y de religión, el árabe dialectal, Con cargas y referentes arquetipales, el francés ( un instrumento cultural también fuertemente integrado)  y el español hablados por una élite de  intelectuales.

Como se sabe una lengua vehicula esquemas inconscientes intelectuales que dependen fuertemente  de la formación general que el escritor-intelectual ha tenido.
La realidad descrita es deseada, percibida y transcrita a través de modelos propios a esta cultura.

A este nivel problemática de la situación sociolingüístico asoman los conceptos de  aculturación y alteridad de la persona que no cesan de preocupar la crítica marroquí de expresión francesa.
La pregunta es obvia: ¿hasta qué punto es alterada la lengua española por las lenguas autóctonas  y qué repercusiones tiene aquélla y éstas sobre el que escribe?
Dicho de otra forma: ¿Expresándose en español, traducen los escritores marroquíes un pensamiento específicamente marroquí o un pensamiento que hubiese sido plenamente expresado en la lengua materna?
¿Logran las palabras (en español)  traducir fielmente lo que siente en lengua materna el escritor marroquí?
¿Qué refleja finalmente el escritor: un infinito espejo del mundo o la mera imagen finita de sí mismo?

Estamos hablando de un juego de espejos: escribir en una lengua otra que la suya, apropiarse de ella  para expresarse en ella es como verse reflejado en  muchos espejos donde el escritor  es a la vez él mismo y el otro para quien escribe. Y la presencia del otro es permanente.

Hay que rendirse a la  evidencia: a la hora de escribir hay muchas lenguas en movimiento, en compenetración, visiones del mundo que se afrontan, donde  lucha el escritor para restituir una y sola visión del mundo: es erróneo pensar el lenguaje como forma capaz de contener pensamientos diferentes sin que éstos no se repercutan profundamente en las lenguas, es decir sin que sean básicamente marcados.

La traducción acecha sin cesar. Ataca donde menos se la espera. Sobre todo al expresar ideas y sentimientos conflictivos y polémicos. La incapacidad también acecha a este nivel. No la incapacidad intelectual o lingüística del escritor, sino la extrañeza que causa  la  traducción. Unos superan este estado de cosas. Se adaptan, seleccionan, logran el sincretismo, burlan la tensión y adoptan la otra lengua como una nueva cultura y patria...
Otros son definitivamente marcados por la alteridad, la pérdida de la identidad y la aculturación.

Si esta situación, creo, interesa y preocupa a muchos de nuestros vecinos, ¿por qué no ha de preocuparnos a nosotros en primer lugar?

Conclusión

Como bien lo comenta mi amigo Bouissef Mohamed Rekab, el nacimiento de esta literatura deja entrever que va a haber un seguimiento serio, una continuidad que difícilmente puede ser detenida; una vez empezada la aventura, bella aventura de escribir estudios, novelas, cuentos y poesía en español, nadie podrá detener a los autores marroquíes que han elegido su camino libremente.

Todos juntos,  prosigue B. Rekab, tenemos el deber de ofrecer una literatura que exprese nuestra autenticidad con el objetivo principal de ofrecernos un sitio en el seno de la cultura marroquí. Esto conlleva unas durísimas etapas que hay que vencer: tenemos que luchar sin  descanso para llegar al mayor número posible de gente, que el público nos lea. Tenemos que abrirnos camino en el mundo de la  publicación y todos sabemos las dificultades que hallamos al presentar nuestros trabajos a las imprentas.

La literatura no cambia el mundo, a penas lo describe, ni es revolucionaria ni conservadora, es  otro medio de comunicación. No comparto esta opinión. Parafraseando a mi amigo Med Akalay, diré que la literatura traduce  la profundidad misma de  nuestra  vida, la de sus símbolos y arquetipos  que hacen que seamos humanos y que tengamos sentido.

La literatura como sueño y realidad: nos invita a un mundo  de sueños  donde, mediante el arte, convertimos nuestros  sentimientos en realidad, ésta nos invita a su vez, mediante literatura, a fijar en tiempo y espacio ese mundo de sueños…


VI—   Bibliografía electrónica

HAY EN INTERNET UNA BIBLIOGRAFÍA IMPRESIONANTE SOBRE EL TEMA 
Y MERECE SER CONSULTADA


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